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miércoles, 31 de agosto de 2016

EL PIRATA BARBARROJA SAQUEA MAHÓN (MENORCA)


Todos conocemos las historias de temibles piratas, hombres rudos y crueles que surcaron los siete mares en busca de un botín que los harían ricos. Conocemos las historias de los mapas que estos piratas guardaban celosamente porque señalaban la isla donde escondían un gran tesoro, y también conocemos los nombres de los famosos capitanes como Barbanegra o Sir Francis Drack así de barcos temidos como el Holandés Herrante.

Hoy hablaremos de uno de esos piratas, Barbarroja es su nombre, pero hemos decir que este pirata no actuó en el Caribe, si no en el Mediterráneo.

Hayr al-Din o Jeireddín nació en la isla de Lesbos en 1475 y desde muy joven se dedicó a la piratería por la zona de Tesalónica junto a su hermano Arjub, pero este murió en una batalla contra la armada imperial española de Carlos I en Tremacen situada en las aguas de Argel. Estos hermanos estaban bajo el mando de Soliman "El Magnífico" (imagen izq) enemigo acérrimo del monarca español.

Jeireddín toma el mando y el puesto de su hermano junto a su apodo Baba Arjub, que significa Papa Arjub, apelativo cariñoso por la ayuda que proporcionó a muchas familias moriscas que abandonaron la península hacia el norte de África por la presión cristiana hacia ellos.

Los italianos entendieron mal este vocablo y popularizaron Barbarrosa o Barbarroja por su el color característico de su mentón. 

Barbarroja se dedicó a saquear la costa italiana, española y abordar los barcos que volvían de las Indias cargados de oro traduciéndose esta situación en un sin vivir en las plazas costeras siendo el botín más apreciado las personas, pues estos se vendian  como esclavos o pedir rescates enormes a las familias que mediante préstamos y ventas de tierras enviaban a los Trinitarios para que pudieran rescatar y devolver la libertad a los infelices que caían en sus manos.

De toda su carrera de pirata hubo un hecho que todavía se recuerda en la isla de Menorca (España), concretamente en la ciudad de Mahón. 

Este ataque se produjo en venganza por la derrota sufrida en la plaza La Goleta, junto con la perdida de Túnez de parte de Carlos I a Barbarroja ya que este, a su vez la había conquistado anteriormente a Muley Hassan, rey vasallo del monarca español.

Barbarroja consigue escapar hacia Argel y en su huida hace varias incursiones en las costas italianas, que pertenecían a Carlos I (imagen dch), para dirigirse a las Baleares.

Sabiendo que en Mahón atracaba la flota imperial y conociendo su ausencia Barbarroja entra en el puerto con la insignias de los Habsburgo que al año anterior arrebató a los barcos que hundió, proporcionando un engaño a los habitantes de esta pequeña ciudad que contaba con unas 300 familias. 

Dos franciscanos salen a recibir a la flota que son apresados cuando se dan cuenta que en vez de ser soldados españoles son sarracenos. Desembarcan unos 2.500 hombres que asedian la plaza mientras las familias mahonensas se defendían como podían, ese mismo día, el 1 de Septiembre de 1535, mandaron aviso al gobernador de la isla que residía en Ciutadella.

El gobernador llegó a Mahón con la leva que pudo reunir a medida que se acercaba a la ciudad asediada, pero en inferioridad de número Barabarroja le derrotó, allí murió el gobernador y varios de los caballeros más importantes de la zona. Esto destruyó la poca moral que podían tener los defensores por lo que decidieron pactar la rendición con el pirata.

El 4 de Septiembre se entregó la ciudad, pero algo raro sucede, supuestamente la vida de las familias serian perdonadas pero no sus bienes, y como hemos explicado antes, sus intereses pasaban por la esclavitud por eso los sarracenos entraron en avalancha asesinado, violando y martirizando a quien encontraban a su paso. Se llevaron a los sobrevivientes, unas 600 personas.

Parece que los sarracenos comandados por Barbarroja no cumplieron su pacto ¿pero fue así? 

NO, porque los sobrevievientes vieron como los nobles de la villa se refugiaban en el castillo siendo olvidados deliberadamente por el piratas.


Este hecho llegó al Virrey de Mallorca, Don Jimen Pérez de Figuerola, el cual ordeno el arresto y juicio contra los traidores, pues así fueron tratados y acusados. El juicio duró un año y en 1436 se ejecutaron las sentencias cortando manos y pies que se colgaron en varias puertas y plazas de Ciutadella  para escarnio publico junto con las cabezas cortadas clavadas en picas.

Barbarroja siguió con sus incursiones para terminar en 1545 en Estambul donde murió al año siguiente siendo enterrado en el llamado Mausoleo Verde que se encuentra cerca del puerto del distrito Besiktas (Estambul). (imagen de abajo)

Los otomanos estaban tan orgullosos de su mejor corsario y almirante que tantas victorias obtuvo que cuando entraban en combate rendían honores a Barbarroja leyendo el epitafio de su tumba:
"Esta es la tumba del guerrero de la fe, el almirante Hayreddín Bajá, conquistador de Argel y Túnez. Alah lo tenga en su misericordia".

Bibliografía;
http://www.taringa.net/posts/info/16793362/Barbarroja-el-verdadero-pirata.html
http://www.nationalgeographic.com.es/historia/grandes-reportajes/hayreddin-barbarroja-el-temible-corsario-de-argel_6469
http://www.biografiasyvidas.com/biografia/b/barbarroja.htm
https://cincodays.com/2015/02/04/la-historia-compartida-barbarroja/
http://www.menorca.org/es/historia-de-menorca/saqueos-turcos-menorca.html









domingo, 20 de diciembre de 2015

¿CÓMO SE HACÍA EL RESCATE DE CAUTIVOS EN BERBERÍA?


En el siglo XVII navegar por las costas Africanas del Atlántico y Mediterráneo era exponerse a caer cautivo de los piratas berberiscos, los cuales sacaban suculentos beneficios por los rescates pedidos a las familias europeas, y si no había quien pagase el rescate, los vendían como esclavos en los mercados de las ciudades de Tetuan, Argel, Oran, etc...

Esto produjo un miedo al sarraceno en los viajes por mar que era raro avistar un barco solo navegando por la mar, siempre se esperaba a que las flotas de guerra saliesen a su destino; un ejemplo son los galeones españoles cuando hacían la ruta de las Indias, hay aprovechaban muchos navegantes para unirse a esa flota y surcar los mares a las Islas Canarias o a varios presidios españoles a los cuales les llevaban provisiones o comerciaban con ciudades como Larache (Marruecos)

Pues hay una historia poco conocida sobre 250 personas, entre ellas soldados y habitantes de la fortaleza, que sufrieron el cautiverio sarraceno hasta que fueron liberadas pagando un rescate negociado con el Emir Muley Ismail, el segundo rey de la dinastía alauita que ahora gobierna en el actual Marruecos.

La Mamora, San Miguel de Ultramar, la actual Mahída
Todo comienza en La Mamora, [la actual Mahída (Marruecos) y rebautizada por los españoles en 1614 como San Miguel de Ultramar, estando situada en la desembocadura del Río Sebú] en 1680, cuando, estando esta fortaleza española a cargo de 160 soldados bajo las ordenes de D. Francisco Peñalosa y Estrada, fueron atacados por unos 80.000 araguenos sometidos al Emir Muley Ismail, que tenían su capital en Mequinez; teniendo que rendir la plaza y dejando como rehenes a los ciudadanos hasta cubrir un rescate por ellos. Solo permitieron la salida y libertad al gobernador, al veedor Bartolomé de Larrea; al capitán Juan Rodríguez; al alférez Juan Antonio Castillo, al sargento Cristóbal de Cea y a sus esposas, además de a los frailes capuchinos Andrés de la Rubia y Jerónimo de Baeza, y junto a todos ellos dos sobrinos del veedor; para llegar a España y rendir cuentas al Rey.

Normalmente estas personas cautivas podían pasar años en ese estado ya que las comunicaciones en esa época no es como ahora y por supuesto el reunir la cantidad de dinero establecida tampoco, y más para España que estaba en una profunda crisis a causa de los ineficaces y corruptos gobernantes.

Pero nosotros nos centraremos en CÓMO y QUIÉN hacia las negociaciones así como detalles de cuánto podían costar el rescate dependiendo del cautivo, comenzando como se produjo este ventajoso trabajo.

Cuando los sefardíes (judíos españoles) y los andalusíes (musulmanes españoles) fueron expulsados de su tierra por orden de los soberanos Castellanos y luego por sus sucesores españoles, se establecieron en el norte del Magreb (Marruecos) donde no fue fácil su integración, los primeros por ser judíos, y los segundos porque el mundo musulmán no los veía como auténticos fieles ya que en la península no se practicaba el Islam de forma rigurosa, siendo más liberales que en la mayoría de los territorios sometidos a la Sharia, o ley Coránica. Por eso muchos murieron de inanición o eran expulsados de ciudades, a lo que se tuvieron que buscar la vida de forma truhán y como conocían las costas españolas y sus ciudades el pillaje era una buena forma de hacerlo, por lo que lo que comenzó a ser una supervivencia, atacando barcos de pesca y algunos mercantes para vender las mercancías en las ciudades del norte de África, se convirtió en una red de piratas organizada y estructurada, con su jerarquía y leyes, que cambió el modo de vivir de muchas personas.
Mapa de La Mamora

Aunque siempre desde tiempos imperiales romanos la piratería se fue combatiendo y todavía no se ha acabado, los siglos XV al XVIII, inclusive, fue el más proliferó en todas las aguas.

Pues bien, sabiendo cómo comenzó llegamos al punto de que hacían con los cautivos, pues se dieron cuenta que la mercancía más lucrativa era la de los rehenes, no ya los esclavos, sino el secuestrar, pues cuando abordaban a un barco importante y las personas que secuestraban era de alta alcurnia, los familiares proporcionaban una gran suma de oro, plata y piedras preciosas que enriquecían al pirata de forma rápida, teniendo como beneficios también la carga material. Claro los primeros rescates se hacían personalmente, es decir, se negociaban directamente, la familia con el pirata.

No obstante al muy poco tiempo, los judíos sefardíes, se mezclaron en estos asuntos, pero solo como intermediarios, dando una apariencia buena y solidaria ante las familias cristianas europeas, y cobrando suculentos dineros con la mano de atrás a los piratas. Un negocio redondo, llegando a establecer un precio estándar por la persona, su apellido, su profesión y su estado físico, unos 200 pesos de plata, aunque se podía llegar a los 600.

Esto creó una estructurada jerarquía que hacía que muchos se dedicarán a este negocio, como a cualquier otro, pues lo que hacían era custodiar en su casa a los cautivos y cuando estos fueran rescatados, cobrar una cantidad extra a demás de los gastos que los cautivos le habían proporcionado durante su estancia. Esto hacía que el sultán o el pirata no afrontará los gastos directamente de sus arcas. Así que la red de piratería se ampliaba implicando a más personas, asegurando así el trabajo.

Puerto de Sevilla
Como se estableció una maraña  de intermediarios, los rescates se hacían cada más imposibles, lo que dio paso a que se profesionalizarán las negociaciones y se dejaron a cargo de hermandades monásticas como los Mercedarios y los Trinitarios, ordenes eclesiásticas que nacieron con un fin parecido tiempo atrás.

Estos establecidos en plazas como Ceuta o Melilla, pero siempre con las órdenes traídas desde Sevilla, la puerta al mar desde la península durante mucho tiempo, trataban de enterarse quien había sido hecho cautivo y comprobarlo con las informaciones de la península.


Contactaban con la familia y reunían el dinero para hacer la negociación, luego escoltados por tropas, normalmente españolas, viajaban hasta las ciudades donde estaban los cautivos y se redimían aquellas almas que esperaban y sabían que iban a ser rescatadas. Viajando de nuevo hasta Ceuta o Melilla donde eran puestos en libertad.

Recordando a los cautivos de La Mamora, estos sufrieron un cautiverio de un año, hasta que los monjes Trinitarios pagaron una enorme suma de oro al Mulay Ismail, y los trajeron de vuelta, además de unas 17 imágenes de la cristiandad por las que tuvieron que pagar otro rescate. Una de ellas es el conocido ECCE HOMO Cristo de Medinacelli, por el cúal pagaron Treinta Doblones de Oro, como la novela histórica de Sánchez Adalid refleja muy   bien.

BIBLIOGRAFÍA:
https://es.m.wikipedia.org/wiki/La_Mamora
http://www.tercios.org/Africa/mamora.html
http://queaprendemoshoy.com/la-historia-del-cristo-de-medinaceli/
http://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/1457868.pdf
Treinta doblones de Oro, Jesús Sánchez Adalid

jueves, 7 de mayo de 2015

¡GALEÓN ESPAÑOL A LA VISTA! ¡AL ABORDAJE!

                              


Desde que en 1507 las naciones rivales a Castilla confirmaron que las tierras descubiertas más allá del Océano Atlántico no eran las de las Especias, sino un nuevo continente, una nueva oportunidad, para expandir territorios además de ser más ricos, pues la cantidad de oro, plata y perlas que arribaban a Sevilla era algo inusual, comenzó una nueva guerra.

Por eso a lo largo de este siglo, el XVI, hasta el siglo XVIII, los barcos españoles fueron acosados por oportunistas ambiciosos, que bajo banderas de Inglaterra y Francia derrumbaron la hegemonía naval española.

España obtuvo a lo largo de los doscientos años que duró tal dominio cantidades inmensurables de oro, plata, perlas, nuevos alimentos y animales exóticos, además de esclavos. Pero como hemos dicho la envidia es muy mala y eso llevó a la aparición de los piratas tal y como los conocemos. 





¿Quién no conoce al capitán Sparrow?
                    
Corsarios como Drake, Florin, Heyn o Blake, fueron de los pocos que consiguieron asaltar los galeones que cargados con materiales valiosos cruzaban las aguas del océano que separaba el Nuevo Mundo de España.
Todo comenzó interceptando los galeones entre las Azores, las Canarias y la Península Ibérica. Este triángulo fue fatal para los primeros cargamentos. Los españoles fueron aprendiendo de tales enfrentamientos y la defensa de los galeones fue magnifica.

En la vanguardia iba la nao capitana, a un costado iban los galeones de barlovento y en retaguardia la
nao almiranta, por lo que enfrentarse a esta escuadra era un suicidio, pues los galeones estaban
fuertemente artillados.



Tendría que ser una visión inolvidable, cuando otearas en el horizonte tales mastodontes cargados de cañones y tesoros que ni en tres vidas pudieras despilfarrar.

Estos fueron los principales y sobresalientes asaltos:

1522-1523 - Jean Florin, se hace con el tesoro que Hernán Cortés arrebata al emperador Moctezuma cuando conquista Tenochtitlán, a la altura del Cabo de San Vicente, en el Algarve portugués, consigue asaltar a la carabela que escapó del primer ataque.
Según el cronista Bernal Díaz del Castillo obtiene 88.000 Castellanos en barras de oro, muchas joyas, perlas, algunas como avellanas, piedras esmeraldas, algunas tan grandes como la palma de la mano.

1579 - Francis Drake destruye el galeón Nuestra Señora de la Concepción, siendo su botín tan grande que tardaron en trasladar el botín del galeón español al barco ingles seis días; su botín a precio actual es de 18 millones de Euros; temiendo este pirata ser apresado por los españoles, no cruzó el Cabo de Hornos para dirigirse a Inglaterra sino que cruzó el Pacífico dando toda la vuelta.

1589 - Thomas Cavendish se esconde en la costa baja de California para asaltar al galeón de Manila, el Santa Anna, cuando este regresara de comerciar en las Filipinas; cargaba en Acapulco oro, plata, perlas y piedras preciosas, para 
comprar brocados, porcelana, seda, etc. 
Era tan inusual el enfrentamiento por estos lugares que no iba tan armado, este fue su fallo. Canvendish se llevó 700.000 pesos en oro y plata con 1.500.000 pesos en materiales asiáticos.













1628 - Piet Heyn intercepta la Flota del tesoro en la Bahía de la Mantazas, Cuba, asegurándose un botín de 12 millones de florines.

A partir de aquí el Caribe se llena de delincuentes, corsarios pagados por franceses e ingleses para destrozar los galeones españoles, siendo creadas Hermandades y cofradías teniendo su propias reglas y códigos de honor. Así que el oro español se convierte en el sueño de muchos capitanes, aunque el prestigio de abordar galeones españoles y salir indemnes de la batalla era lo mas codiciado.

1657 - Robert Blake y Richard Stayner, deciden buscar fortuna en las costas Canarias sabiendo que esta era la ultima parada en alta mar antes de entrar en la cuenca del Guadalquivir. Sabiendo que bajarían la guardia los españoles en su territorio se aventuran y consiguen saquear la Flota del Tesoro llevándose 10 millones de libras.

1668 - Pierre Le Grand consigue hacerse con la fragata almiranta de la Flota del tesoro en las costas occidentales de España.

1709 - Woodes Rogers prueba de nuevo con los Galeones de Manila, Nuestra Señora de la
Encarnación y Desengaño, sabiendo que no sería tan fácil como hace 100 años, pero aún así se
atreve y lo consigue llevándose un botín similar a los anteriores.

Los Galeones de Manila fueron atacados dos veces más destrozando los barcos y atrapando una gran cantidad de oro, plata y perlas como manufacturas de un valor grande.
Pero debemos decir que a pesar de todos los asaltos de barcos piratas, el mayor enemigo de la flota española era el Mar, las aguas profundas y gélidas de los océanos que cuando se combinaban con las tormentas y huracanes, no había cañones ni mosquetes, ni espadas que pudieran defender a los españoles.



Bibliografía:
La aventura de la Historia
Iberia Vieja
Historia y Vida
National Geographic Historia