lunes, 23 de febrero de 2015

23-F, 34 AÑOS DEL ULTIMO GOLPE DE ESTADO EN ESPAÑA


Hoy hace 34 años que en Madrid se produce un hecho que conmociona a toda España y aunque muchos de dentro y fuera de este país no lleguen a comprender el porqué todos los años se recuerde este hecho, hablaremos del  23-F.

En este artículo no se va a relatar el golpe de estado, no hablaremos de como sucedió, ni hablaremos de héroes, como Gutiérrez Mellado, o golpistas con doble moral como Alfonso Armada, para eso habrá hoy muchos artículos sobre el tema. Este artículo se va centrar en la situación que vivía la nación española  y el porqué muchos recordaron viejos fantasmas.


¿Por que decimos esto?

En Febrero de 1981 solo hacía 5 años y 3 meses que el General Franco había muerto, después de gobernar férreamente  la patria, siempre con los militares a la cabeza, donde la jerarquía militar, eclesiástica y por último la civil era lo común.

En ese periodo de tiempo la nación estaba dando un giro de 360º que hacía que se tambaleara los cimientos del movimiento del 18 de Julio de 1936 y comenzaba lo que conocemos como transición.

Se legalizó el Partido Comunista solo dos años después de la muerte del Caudillo, y se hizo en Sábado Santo  para que no hubiera ninguna reacción en el momento. Una democracia no es democracia si no están todos las ideas aunque sean completamente distinta. 

La organización terrorista ETA estaba en todo su apogeo, matando militares, guardia civiles y policías, como civiles, fueron años sangrientos, muchos recordareis la indignación que sentíamos cuando mediante la radio o televisión, los únicos medios más rápidos que había, escuchábamos sobre las bombas lapa, o tiros en la nuca, o en ráfaga de tiros a coches oficiales. Era raro el día  que no se hablara de estos asesinos que ahora callados no están extinguidos, solo aletargados.

Si hay crisis económica ahora, no era menos para nuestros padres, había una tasa de paro parecida como la de hora, pero el problema es que no estaban tan preparados como ahora para irse al extranjero, con esto no queremos suavizar lo que está ocurriendo, pero debemos recordar que el gobierno socialista de Felipe González tuvo que devaluar la peseta, moneda de aquel entonces, para poder hacer que España resurgiera de sus cenizas.

El gobierno de la UCD, con Adolfo Suárez al frente, que dimitió el 29 de Enero del mismo año, ese conglomerado de grupos donde la envidia, la ambición y el poco seso de no ver un líder para esa formación, hacia de España un país inestable.

Por eso cuando un grupo de militares irrumpe en el Congreso de los Diputados, y escuchan:

¡QUIETO TODO EL MUNDO!      

Muchas personas se quedan blancas, algunas incluso buscan precipitadamente salir del país, otros solo quieren esconderse, otros eufóricos se presentan en algunas casa Cuarteles de la Guardia Civil, poniendo sus escopetas a favor de la causa.

La mayoría cuando escuchan en radio nacional marchas militares, se temen lo peor, otra Guerra Civil.

Y es que aunque se ha hablado mucho de como se organizó, quien estuvo implicado, quien lo desarticulo, como la población madrileña en representación de todos los españoles se manifestaron a favor de la democracia. 
Pero nadie ha hablado de la gente común temerosa de que sus familiares sufrieran, que desaparecieran sus esposos e hijos como lo fueron sus padres, hermanos, tíos o  abuelos. 

Debemos entender la situación que se vivía en ese momento, los militares estaban siendo asesinados y la opinión española respecto a las fuerzas armadas era nefasta como estupenda, España se encontraba de nuevo divida.

Madrid explosionó con la conocida Movida, se hablaba de libertinaje en vez de libertad, los periódicos denunciaban e investigaban asuntos muy turbios que el Franquismo tenía oculto. 

Como vemos, y muchos mayores os pueden contar, la situación era propicia para que se produjera el Golpe de Estado, los nostálgicos  de un régimen caduco que todo lo había hecho a la fuerza y en muchos casos con violencia.

Lo único que nos queda es recordarlo, y  no solo saber lo que ocurrió, sino las circunstancias que llevaron a que se produjeran. 

Si no sabemos el porque de la historia no tendremos la sabiduría de como actuar en el presente, pensemos que las circunstancias no van a ser exactamente iguales pero si pueden tener el mismo resultado.  







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