viernes, 18 de marzo de 2016

CRISTÓBAL COLÓN DECEPCIONA A LOS REYES CATÓLICOS


De todos es sabido la repercusión que tuvo la llegada de Colón a las islas del Mar Caribe pues abrió
una nueva época en la la historia de la humanidad terminando con la Medieval para dar paso la Moderna. Pero a Colón el descubrimiento en vez de ensalzarlo lo hundió siendo su fama tan efímera como sus riquezas, y es que su personalidad ayudó mucho para su trágico final.

Hombre persistente hasta la saciedad en su "locura" de viajar hacia Asia atravesando el Atlántico, se enfrentó desde el primer momento a enemigos acérrimos que le obstaculizaron una y otra vez la idea de encontrar financiación mediante los únicos que podían hacer frente ante gran empresa, los reyes católicos.

Su misteriosa vida y su forma de hacer las cosas no dejan lugar a dudas que Cristóbal Colón era un hombre muy peculiar pero sin grandes dotes de mando ni persuasión.

La península se estaba empezando a conformar en la nación que conocemos ahora y al parecer una vez expulsados los andalusíes los reyes cristianos pudieron ampliar sus miras ya que Portugal comenzaba su empresa naval por África para obtener la ruta de las especias bordeando el Cabo de Buena Esperanza, así que en Castilla recayó todo el peso del Atlántico mientras para Aragón le dejaban la hegemonía del Mediterráneo.

No fue Cristóbal quien convenció a la reina, sino el fraile Juan Pérez que desde el monasterio de la Rábida (Palos de la Forntera, Huelva) viajó hasta el campamento de Santa Fe situado frente a Granada donde Isabel lo recibió gracias a la amistad que tenían pues Pérez había sido su confesor.

Y aunque se firmaron las capitulaciones con grandes prebendas para el Almirante desde ese mismo momento se nota el carácter de confianza consensuada entre las dos partes, Colón exige esas altas recompensas por las grandes glorias que recaerán en las majestades católicas y estos se las conceden por la desconfianza en la empresa y porque apenas sale dinero de las arcas reales ya que el presupuesto de 2.000.000 de maravedíes estaba cubierto por:

-Luis de Santángel, funcionario del rey.
-Cristóbal Colón, gracias a un préstamo particular.
-Por la contribución forzosa del pueblo de Palos que proporcionó dos de las tres carabelas.

Después de su periplo y llegada a la isla que bautizó como La Española volvió con una representación de lo que encontró allí, animales y plantas junto a los indígenas fueron presentados ante los reyes en Barcelona causando asombro y gran admiración proporcionando financiación para un nuevo viaje, y aunque la cantidad de oro decepcionó, había conseguido consolidar una buena relación con los monarcas, especialmente con Isabel.


Pero el Almirante y Virrey de la Española no consiguió lo mismo en su feudo, no era buen gobernador y se ganó las antipatías de los colonos españoles, protagonizada por Francisco Roldán que era Alcaide mayor de La Isabela, junto a las rebeliones de los indígenas por lo que a pesar de las comunicaciones tan rudimentarias del momento los monarcas fueron advertidos una y otra vez de la mala gestión que Colón junto a sus hermanos hacían de la colonia.

Según las acusaciones de Pedro de Margarit y fray Bui el Almirante a los españoles:

-Obligó a todos los colonos a trabajar duramente en épocas de hambruna y enfermedades.
-Retuvo en los almacenes de la Isabela gran cantidad de alimentos cuando casi todos estaban pasando hambre.
- Aplicó duros castigos corporales por motivos zafios.
-No pagaba los sueldos acordados.
-Favoreció descaradamente a sus familiares y aliados.


Además Isabel se decepcionó con Colón cuando tuvieron que frenar un envío de esclavos que llegó a Sevilla para ser vendidos como esclavos de guerra, y es que los monarcas no veían a los indígenas como esclavos de guerra porque no eran enemigos a los que combatir, así que dejaron el asunto en teólogos para que dictaminasen si era moralmente lícito su venta.

Por eso enviaron un observador y cuando Colón regreso de su segundo viaje según el cronista Santa Cruz "informó muy por menudo y les dio sus disculpas lo mejor que pudo"  y aunque los monarcas le confirmaron su confianza de nuevo la duda comenzó a crecer por lo que para apaciguar la tensión de Colón y sus enemigos emiten una pragmática (ley o derecho) el 10 de Abril de 1495 donde aprueban cualquier expedición de españoles al Nuevo Mundo con lo que terminan con la exclusividad de Colón en estas empresas.

Pero el descubridor en esa apertura de expediciones al Nuevo Mundo nota que las cosas no van como él había pensado y comienza a planear el comercio de esclavos enviando en 1495 a 300 esclavos y en 1498, en su tercer viaje, cinco navíos repletos, además hizo un reparto de indígenas entre los colonos haciendo estallar en cólera a la Reina Isabel que recoge Las Casas "¿Qué poder tiene mío el Almirante para dar a nadie mis vasallos?" ordenando que fueran devueltos a su lugares de origen en América.

Entonces fue cuando ya hartos de este tema los monarcas envían con a Francisco de Bobadilla para arrestar a Colón y sus hermanos, traerlos a España y poner orden en las nuevas tierras. En estas hemos llegado a 1500 cuando arriban los barcos españoles frente a Santo Domingo no siendo bien recibidos por Diego Colón que desoyó la orden de De Bobadilla de liberar a los españoles que tenía metidos en un pozo. 

Francisco de Bobadilla leyó dos cartas reales donde justificaba su presencia en la Isla:

- Investigar a los rebeldes que se habían sublevado contra Colón.
- Reemplazar al virrey en la gobernación de las nuevas tierras.

Cristóbal que no estaba en Santo Domingo fue informado de tal suceso y quiso reunir un pequeño ejército para hacer frente a Francisco de Bobadilla, pero no pudo, solo consiguió la ayuda de una veintena de hombres siendo su mayoría indígenas. 

Colón se presentó ante el nuevo comendador y fue interrogado dando largas a las preguntas que De Bobadilla siendo solo aceptada y sin ninguna oposición la obligación de trasladarse a Castilla para ser juzgado por las graves acusaciones que habían hecho de su gobernación.

El Descubridor, Almirante y Virrey llegó a la península donde tuvo de nuevo un golpe de suerte cuando fue librado de las cadenas en Cádiz y un caluroso recibimiento en Granada donde se le permitió hacer otra expedición, eso sí, a La Española no podía volver, pero este viaje resultó ser el más desastroso volviendo en 1504 amargado y sin tener quien lo respaldará, pues su mecenas, la reina Isabel La Católica murió. 

Solo queda decir que su muerte acaeció dos años después en Valladolid.

Cristóbal Colón fue un hombre con una oportunidad que muy poquitos tienen y que desaprovechó por no saber hacer las cosas.


Bibliografía: 
Historia National Geographic n 142 COLÓN Y LOS REYES CATÓLICOS.
























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