domingo, 15 de noviembre de 2015

"LOS ASESINOS" MERCENARIOS IMPLACABLES




A lo largo de nuestra vida escuchamos muchas veces la palabra asesinos y es normal, pues cuando alguien le quita la vida a otra persona se le asigna este calificativo porque lo hace con premeditación y alevosía.

Este calificativo viene de muy antiguo, tan antiguo que tiene un milenio de existencia, lo que ocurre es que posiblemente no sepamos de dónde viene y el porqué de su significado.

Acompañadme a las primeras décadas del milenio, año de gracia 1092 cuando Conrado de Montferrant, Rey de Jerusalén, fue asesinado por una secta ismaelita poco conocida.

Esta secta provenía de la fortaleza de Alamut situada en las cercanías del Mar Caspio donde tenían su base de operaciones. Eran hombres dedicados al estudio del Corán de un forma peculiar, lo hacían de modo esotérico, es decir, buscaban mensajes ocultos entre las líneas de su libro sagrado; pero no quedaba ahí la cosa, se entrenaban militarmente,  y lo hacían de tal forma que llegaron a calificarlos como invisibles.

Su método de acción no era la de un ejército fuertemente armado como pudieron ser los templarios, eran células durmientes que en muchos casos que actuaban de forma limpia y directa.

Sus objetivos se centraban en la cabeza del enemigo, por lo que muchas veces sus
operaciones tardaban hasta años en concluir.


A medida que fueron actuando el temor a los Hashshashín fue aumentando, no sólo en el mundo sarraceno sino en el cristiano pues como hemos visto su primera víctima fue el rey de Jerusalén y Príncipe de Tiro.

Los Hashshashín, eran hombres que se reclutaban desde jóvenes por el Iman Chií Hassan ibn Sabbah, el primer viejo de la Montaña, como se comenzó a llamar al líder. 

Este Hassan era un hombre frío y calculador que se radicalizó dentro de un estado Suní, el Califato Fatimí con su sede en El Cairo. Tan radical fue con su enseñanza que ordenó la ejecución de sus dos hijos, el mayor por un asesinato que no hizo y al pequeño por beber vino.

La forma de actuar de este Iman para que sus discípulos tuvieran fe ciega en él se basa entre la realidad y leyenda, pues la primera referencia que tenemos más extensa viene de Marco Polo y sabemos que este hombre tenía una imaginación muy fructífera cuando su pluma dejaba escrito la multitud de viajes que hizo.

Se cuanta que en Alamut Hassan mandó construir una serie de jardines con fuentes, también creó un harén con sensuales huríes, las vírgenes del paraíso, entonces cuando ingresaban los nuevos aspirantes y antes de una misión ordenada por el viejo de la montaña eran drogados con Hachis, de tal forma que cuando estaban bajo los efectos de esta droga eran llevados a los jardines para gozar de
comida, bebida y de las huríes por lo que estaban en el Paraiso

Este proceder daba el resultado esperado por el Viejo de la Montaña de que cuando despertaran creían haber estado en el Paraíso prometido entendiendo como verdad tangible la creencia que se les enseñaba por lo que obedecían incondicionalmente a su líder, así que lo daban todo para alcanzar la bendición de Alá y su profeta.

Como el consumo de tal droga era continuo fueron conocidos como los Bebedores de Hashis, de ahí su nombre Hashshashín.

Sus actuaciones fueron muy reconocidas y temidas por todo el mundo oriental conocido en la época, llegaron a ser tan efectivos que Saladino sufrió dos atentados que frustró por sus técnicas de defensa, la mejor era que en su tienda y habitación de palacio antes de dormir rociaban cenizas para ver las huellas, si alguien entraba.


Esta secta duró unos dos siglos,  hasta que sus fortalezas fueron destruidas  por el nieto de Gengis Kan.

Para muchos el vídeo juego de Assassin's, es uno de los mejores por la forma de actuar de este justiciero, lo que muchos no saben es que está basado en estos soldados de élite.


BIBLIOGRAFÍA:

El aliento del dragón 
Taringa
Un rincón en la historia
Francisco Javier Todtado
Gran Misterio
Cuarto Milenio

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