lunes, 11 de abril de 2016

EL CRIMEN DEL EXPRESO DE ANDALUCIA


El 11 de Abril de 1924 llegaba como de costumbre el tren-correo Expreso de Andalucía a la Estación Central de la capital cordobesa aunque esta vez en el vagón donde se almacenaba las valijas de Correos transportaba mercancía de menos y un pasajero de más, la muerte.

Y es que cuando los encargados de recoger las valijas para Córdoba hacer el trasbordo de las de Cádiz y Málaga se encontraron a los dos compañeros ambulantes, como se les llamaba a los encargados de custodiar el correo en el tren, muertos junto a toda la correspondencia revuelta echando en falta dinero y joyas como pagarés. 


El tren Expreso de Andalucía había sido ASALTADO.

Recordemos que este tren llevaba las nóminas de los funcionarios andaluces y del norte de África lo que hacía que el valor de la mercancía superara el millón de pesetas, una verdadera fortuna para la época si tenemos en cuenta que los jornaleros ganaban una peseta diaria.





Los funcionarios asesinados fueron Santos Lozano y Ángel Ors, de 45 y 33 años de edad respectivamente, el primero dejó viuda y cinco pequeños; Lozano está encargado de la línea Madrid-Cádiz mientras que Ors, era fuerte y atleta con fama de temerario, estaba encargado de la línea Madrid-Málaga. Los dos compañeros viajaban juntos hasta Cordoba donde se separaban hacia sus destinos.


Pero en esta fatídica madrugada emprendieron juntos un viaje donde no se separarían jamás cuando en Aranjuez se acercó al vagón de forma clandestina José Sánchez Navarrete llamando a Lozano, estos deberían haber sospechado de las intenciones de este, pero claro, Sánchez Navarrete era compañero, por eso cuando les pidió que lo dejaran entrar junto a sus dos amigos, Antonio Teruel (alias el albañil) y Francisco de Dios Piqueras (alias él fonda), con la excusa de viajar gratis a Andalucía, estos accedieron introduciéndolos por una ventana ya que el vagón no podía abrirse por dentro.

El tren comienza su andar soltando bufidos de vapor a causa de la presión que la caldera genera para tomar velocidad, así que cuando llegan a la altura de Castillejo, antes de Alcázar de San Juan (Ciudad Real) los polizones no esperan más, entonces Teruel con unas tenazas que sirven para marcar los sacos de Correos se ensaña contra Lozano partiéndole el cráneo;  Ors que estaba durmiendo en la colchoneta que tenían para descansar después del trabajo rutinario, se despierta y reaccionando deprisa agarra a Teruel por el cuello que si no hubiera sido por Navarrete y Piqueras que lo reducen se hubiera acabado con el agresor, pero Teruel en el forcejeo saca una pistola y le pega dos tiros, uno el pecho y otro en la boca.

Dejando a los vigilantes fuera de servicio se entregan a desvalijar la suculenta mercancía, no obstante dejan las valijas de mayor valor económico, aún así se llevan un buen botín; saltan por la misma ventanilla cuando el tren pierde velocidad al llegar a Alcázar de San Juan desapareciendo en la oscuridad de la noche sin ser vistos.

La Guardia Civil cordobesa pone en conocimiento a la policía madrileña sobre el suceso, explicándole que no sabían nada de los ambulantes de Correos desde Aranjuez ya que debían haber dejado correspondencia en Alcázar de San Juan y Santa Elena y no lo hicieron.


La policía está desconcertada y no sabe por dónde empezar, pero un taxista se acerca a una comisaría y le dice a al policía que un hombre con vestimenta de señorito pero muy desgarbado le alquiló el taxi para ir a Alcázar de San Juan y que luego de regreso le acompañaron cuatro hombres más. Era todo muy raro porque se pusieron muy nerviosos cuando paró a repostar. 


Al taxista no se le tiene muy en cuenta por la tontería de ir en taxi a robar, pero cuando el sereno de la calle Toledo le cuenta que unos hombres sobre las siete de la mañana se dirigían hacia la casa de Teruel la cosa cambió, y es que este era conocido de al policía aunque nunca había estado en la cárcel; el albañil y el fonda, podríamos decir, que eran matones al servicio de Honorio Sánchez Molina que regentaba la pensión La Internacional donde celebraban timbas ilegales ya que Primo de Ribera había ilegalizalo el juego. En esta situación Navarrete junto a su amante Donday, ya que eran homosexuales, estaban endeudados con Honorio, uno por el juego y el otro drogadicto que se apodaba él pildoritas ya que se hacía pasar por químico.

Van a la casa de Teruel y al no encontrarlo junto a la inseguridad de su mujer cuando responde las preguntas de los inspectores, estos deciden llevársela a comisaría. Teruel que se encuentra escondido se pone nervioso y se pega un tiro en la sien. La policía cuando es avisada por la portera del edificio al escuchar ruidos raros en el piso de Teruel, encuentran el cadáver y parte del botín escondido en los varales de la cama que son huecos.


Acto seguido Piqueras (alias el fonda), Navarrete y Honorio son detenidos, solo Donday se libra de la detención, pero cuando se entera en París se entrega en la embajada.

Los asesinos son condenados a la pena capital mediante un juicio militar ejecutando la pena al mes siguiente el día 7. Solo Donday se escapa de ser ejecutado a garrote siendo condenado junto a las esposas de los ejecutados por cómplices.


Un suceso notorio para la época que se vivía en España donde la Dictadura de Primo de Rivera presumía de aplicar ley y orden dando seguridad y prosperidad a u país infectado por la corrupción y la crisis.

Podéis ver al completo la serie la Huella del Crimen donde se recrea este hecho histórico en la sección Audiovisual-Documentales- Huella del crimen.




Bibliografía:
http://www.libertaddigital.com/opinion/agosto/el-crimen-del-expreso-de-andalucia-1276230552.html
http://madrilanea.com/2015/01/16/asesinato-en-el-expreso-de-andalucia/
http://criminalia.es/asesino/el-crimen-del-expreso-de-andalucia/
http://usuaris.tinet.cat/jcgg/Policiacos/Expreso_de_Andalucia.html

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