lunes, 23 de marzo de 2015

EN BUSCA DEL PASO AL PACÍFICO




Antes incluso de que Núñez de Balboa en 1513 descubriera el Océano Pacífico, cuando cruzó el Istmo de Panamá, el Rey Fernando "el Católico" se empeñó en buscar un paso al sur de las tierras del Brasil y de Castilla del Oro, como se llamaba a Colombia, para poder llegar a las actuales Islas Molucas, islas de las Especias en aquel momento, claro y para ello necesitaba un buen navegante.


Por eso en 1508 se nombró jefe marítimo a Juan Díaz de Solís, que se embarcó con Vicente Yañez Pinzón, para encontrar el paso por el nuevo continente y poder atravesarlo, pero después de explorar todo el caribe, solo encontraron una gran pelea entre estos dos marinos, que los llevó de vuelta a España sin terminar su búsqueda. Pero Juan Díaz de Solís se encontró con una pena de cárcel por el problema que surgió en alta mar.
Tal problema fue solucionado cuando fue liberado y damnificado con 34.000 maravedíes ya que se comprobó que había sido acusado injustamente.



Por lo que el 27 de Marzo 1512 el rey le vuelve a dar una capitulación para tal expedición que tuvo que retrasar hasta septiembre.


Para ese tiempo Américo Vespucio había muerto, así que a Juan Díaz de Solís se le volvió a encargar la tarea de encontrar ese paso, que facilitaría la corona Española el no tener una flota extensísima, una en el Pacífico y otra en el Atlántico, teniendo que cruzar las mercancías por tierra, pues los acuerdos firmados con Portugal exigían no poner pie en tierras descubiertas por ellos.


Por eso hace que esta expedición sea secreta, pero claro hay espías en todos los lugares, y sabiendo, de una nueva expedición hacia las américas, los portugueses quisieron  sabotear las carabelas fondeadas en Cádiz, por lo que fueron desplazadas al puerto de Sevilla, perdiéndose una de ellas, con la consecuencia de tener que aplazar el viaje mientras se preparaba otra.


El 8 de Octubre de 1515 salieron de San Lucar de Barrameda tal expedición, pasando por las Canarias para abastecerse y seguir el viaje llegando a aguas del Brasil, su punto de referencia fue el Cabo de San Roque, por lo que viraron y las corrientes los llevaron hasta la actual Rio de Janeiro, ahí se abastecieron gracias a los indígenas; siguieron hacia el Sur llegando al Río de la Plata, donde confluyen los ríos Paraná y Uruguay creando una extensión tan grande de agua dulce que lo confundieron con el paso que ellos buscaban; se internaron en el gracias al poco calado de las carabelas.



Entonces sucede algo inesperado,  en una de las Islas de este gran estuario, deciden bajar a confraternizar con los indígenas que ven en ella, así que Juan Díaz de Solís con 7 tripulantes en un bote, llegan a tierra ,y después de entablar un diálogo con ellos, los indígenas los apresan los descuartizan y los asan para ser comidos; si fueron víctimas de canibalismo, ante la impotencia de sus compañeros en las carabelas, los cuales fueron meros observadores de tal dantesca visión.


Aquí terminó la expedición, pues decidieron volver los navíos, al mando de su cuñado Francisco de las Torres; después de varios avatares y recoger materias primas, llegaron a Sevilla solo dos barcos pues uno naufragó en la Laguna de los Patos.


Al final de todo, esta expedición fue un fracaso, pero claro, los grandes logros nunca salen
a la primera, por lo que tuvieron que esperar a que Fernando Magallanes cumpliera tal objetivo.











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