viernes, 25 de septiembre de 2015

EL CANEY, UNA HONROSA DERROTA ESPAÑOLA



                              

Cuando se declaró la Guerra de Cuba en 1898, los estadounidenses creían que la invasión de la isla sería un paseo para las tropas US Army, tropas veteranas de la Guerra de Secesión, ya que las españolas no estaban en su mejor momento; el siglo XIX fue mortal para un imperio que poco a poco fue perdiendo posesiones e incluso llegando a librar una Guerra de Independencia en el suelo patrio madre. España era atacada por todos lares, pero al menos quien la atacaba lo hacia de frente, sabiendo sus intenciones, no como Estados Unidos, que bajo una apariencia libertadora lo que quería era anexionar la isla a sus tantos estados por la producción de caña de azúcar.

Presidente Mckinley
Se le envía una carta al gobierno español, regentado por María Cristina, de parte del gobierno norteamericano, presidido por Mckinley, en Febrero exponiendo sus intenciones con un ultimátum:

 "el ejército americano intervendrá en la isla de España si no acceden a su venta por 300 millones de dólares"



Acorazado Maine
Pero España no se puede permitir otra fuga de posesiones, una de las últimas posesiones en América y que tantos dividendos trae a la península; así que es rechazada la oferta, lo que pone de los nervios a los norteamericanos por lo que para no hacer ver al mundo las intenciones imperialistas, por lo que crean una estrategia y poder invadir la isla con un motivo aplastante; el acorazado Maine explota de tal forma que en su hundimiento, pierden la vida unas 226 personas, marines de los Estados Unidos. 




Ya tienen la justificación, aunque la investigación dice todo lo contrario. Pero no hay más sordo que quien no quiere oír, y Mckinley es, ese sordo. 

Por lo que el 10 de Junio las tropas norteamericanas entran en la isla por la Bahía de Guantánamo, unos 647 soldados, el 22 de Junio unos 16.000 desembarcan en Daiquiri y Saboney



La primera incursión es Las Guasimas y Sevilla donde sus defensores se retiran. Entonces llegan a El Caney, pueblo donde reside el General Vara de Rey con unos 550 soldados.

Estos al saber que las tropas norteamericanas están llegando las organiza en tres lugares distintos:





El pueblo de El Caney.








El fortín de El Viso.







Las Lomas de San Juan.








Esta división hace que sus mermadas tropas queden muy reducidas, pero al menos intenta la defensa.. Aunque sabe que su oponente lo supera en 10 a 1.


Los estadounidenses llegan bajo el General Lawton, que en varias brigadas tiene unos 7000 hombres, por lo en una, como máximo dos horas El Caney habrá caído.

Así que inicia el combante con la artillería anunciando, a las 6:30 de la mañana del 1 de Julio, a los españoles su intención, pero los españoles no pueden advertirles que van a defender su posición hasta la última gota de su sangre, pues los dos cañones que tienen les faltan municiones.


Fortín El Viso en la actualidad
Sobre las 7:00, Lawton despliega unos 4.000 hombres para hacer que El Viso caiga, pero la resistencia desde las trincheras y el fortín es muy grande no llegando a su objetivo los marines. 
Son completamente rechazados, cayendo abatidos por los españoles. Lawton no entiende lo que ocurre y envía otros 1.500, que son rechazados de nuevo.

El bombardeo sobre El Caney sigue, cuando le llega una petición de ayuda del General Shafter, pues la resistencia en las Lomas de San Juan es muy fuerte, pero este desoye tal petición y avanza unos 500 metros las baterías dirección El Viso y hay entonces es cuando el fortín cae sobre las 15:00 horas de la tarde. 

A continuación las Lomas de San Juan  y definitivamente El Caney, sobre las 17:00.

El General Vara arengando
a sus tropas

Sobreviven unos 100 hombres que bajo el mando del Teniente Coronel Puñet llegan a Santiago de Cuba a las 20:00 después de ir por senderos desconocidos para los invasores norteamericanos. Son apresados unos 120 que las mismas tropas estadounidenses tienen que vigilar pues los Manbises, libertarios cubanos, en su sed de venganza decapitan y desnudan a los españoles dejando sus cuerpos sin enterrar, todo esto claro después de torturarlos.

El General Vara de Rey muere en la batalla dejando una estela de heroicidad poco reconocida, ya que a pecho descubierto, iba arengando a sus hombres con frases:
General Vara de Rey

¡Ah, Sí! ¡Viva España! ¡Viva el pueblo que cuenta con tales hombres!


Los norteamericanos entendieron que habían infravalorado a los españoles, y que estos si huebieran estado tan pertrechados como ellos la batalla hubiera sido completamente distinta.
Estas fueron frases de testigos presenciales como el Capitán Wester:


"¡Contemplad ese pueblo! Las casas están arruinadas por las granadas, las calles cubiertas de muertos y heridos. Todos ellos han cumplido su deber, desde el primero hasta el último"

Os dejo un vídeo sobre esta famosa Guerra.



Bibliografia:
www.eldesastredel98.com
vya.mirevistadigital.es
www.grandes batallas.es
aforjar.wordpress.com

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