miércoles, 30 de noviembre de 2016

"MADRE ANOCHE EN LAS TRINCHERAS"




Investigando sobre la Guerra Civil para el programa de radio, Istopia Historia en Radio Iznájar y poder escribir alguna historia interesante para animarme a seguir haciéndolo regularmente, me encontré con esta canción:

"MADRE ANOCHE EN LAS TRINCHERAS"

Comprobé que hay muchas versiones pero todas con el mismo sentimiento a la hora de cantarla. 

La historia comienza en la Guerra Civil española, es el enfrentamiento que dividió a hermanos, amigos, primos y vecinos, física, emocional y moralmente en una lucha inutil.

Resulta, volviendo a la historia, que esta canción es bastante conocida por los chicos que pasaban tiempo en campamentos en España, yo no tuve la oportunidad de estar en esos lugares y tampoco recuerdo haberla escuchado, y se ha hecho tan famosa que se sigue cantando cuando las personas se reúnen al lado de una fogata.

No se sabe la identidad del soldado de La Octava Compañía de paracaidismo que la escribió y aunque iba dirigida a su madre, nunca llegó a su destinataria.
No obstante se ve que alguien la encontró y dice así:


Querida madre, no se como empezar esta carta pero te escribo con mi rostro bañado en lagrimas, caen por la soledad, tristeza, dolor y sufrimiento que vivo día tras día aquí. 

Lo primero que tengo que decirte es te quiero y aunque no lo demuestre con frecuencia, te quiero con locura, para mi eres la persona más importante, siempre has estado ahí apoyándome y protegiéndome, haces que las cosas malas parezcan buenas, tus consejos están llenos de sabiduría y siempre me has llevado por el buen camino. 

Ahora ya soy mayor de edad, tengo dieciocho años, puedo afrontar yo solo las cosas... pero la verdad es que no puedo madre... Perdóname, os echo mucho de menos, ¡no quiero estar aquí! 

Se que desde casa junto a padre y mis hermanos  os sentís orgullos de mi, podéis presumir de tener un hijo en el frente. Lo siento por ser un cobarde madre pero tengo miedo, más del que puedo aguantar. No entiendo esta guerra, no se cual es el bando bueno, no se por que lucho, no entiendo nada de lo que pasa, solo acato ordenes. 

El incesante sonido de los fusiles se mezclan con los gritos y llantos de la gente torturando mis oídos día y noche, vivo con una melodía continua de ametralladoras y lluvias constantes de bombarderos. Ya ni hablo, ni pienso porque otros lo hacen por mi, solo me hace falta una frase para salir del paso aquí, “a la orden”. 

Dicen que el amor es suficiente para seguir adelante, que hay que luchar por nuestras familias, demostrar lo que valemos, pero ya no tengo el valor para estar en la batalla, las piernas me tiemblan sin parar, no duermo, me cuesta respirar, lloro a escondidas porque no puedo demostrar lo que siento delante de mis compañeros, se fuerte y lucha, me repito constantemente, pero las palabras se pierden en mi mente como las vida la gente que esta a mi alrededor, soy la marioneta de un tirano titiritero. 

A noche nos lanzaron en paracaídas a una zona nueva de batalla, dicen que somos la mejor compañía jamás vista, la fuerza de los ochos nos llaman:

La octava compañía paracaidista

Siempre al frente luchando por su patria, por los ideales de un estado, viviendo el conflicto con lealtad y valor. Somos soldados valerosos, abrimos brechas en las filas enemigas, causamos bajas en ellos como si fueran animales y no tenemos remordimientos, pero todo es mentira, pura  mentira, solo fachada, una apariencia; los rostros de la gente demuestran lo contrario, sus caras se han tronado sombrías y pálidas, muestran el temor, horror y desamparo que se vive aquí, pero como nos repiten una y otra vez,  “¡soldados o ellos o ustedes!” 

Madre para lo que realmente te escribo es para contarte lo que me ocurrió anoche. Me encontraba en el campo de batalla resguardándome del fuego cruzado y la metralla. Como siempre acataba ordenes, teníamos que superar una cota para llegar hasta un punto estratégico que nos serviría de base, para ello era necesario abatir al contrario con toda nuestra fuerza, no escatimamos en munición, ni violencia... Madre anoche en las trincheras vi al enemigo correr hacia mi, le apunte con mi fusil y sin darle tiempo a reaccionar  le disparé; algo raro paso en ese momento, ya había matado a más gente antes, pero en aquel chico había algo distinto, una luz iluminó su rostro, la cara del enemigo al que asesinaba… madre era mi amigo José, mi compañero de la escuela, nuestro vecino, el hijo de Francisca, mi mejor amigo, con quien tanto yo jugué a soldados y a trincheras. Madre ahora el juego es verdad, no hay risas, solo oscuridad y llantos, no volveremos a jugar jamás, ¡lo están enterrando! Lo siento muchísimo, te pido perdón madre pero ya no aguanto mas aquí, me quiero morir, estoy harto de esta guerra, ¡no se dan cuenta que no va a ganar nadie joder! Tal vez te vuelva a escribir, pero la próxima que lo haga será desde el cielo, donde encontrare a José y jugaremos de nuevo. Madre ten por seguro que si mi sangre fuera tinta y mi corazón tintero, con la sangre de mi venas, te escribiría un “TE QUIERO”.

Hasta siempre.

Se habla de muchas canciones en contra de la violencia pero creo que esta sin duda deja bastante claro el horror que produce una situación como esta. 

Fue el periodista Andrew Blanchtt Kesington quien en un artículo en el New York Times Magazine recuerda esta historia comentando que durante meses estuvo investigando su procedencia en uno de sus viajes a España ya que al escuchar la canción quiso saber si era verdad lo que contaba la canción.





Yo he de admitir que en mi investigación no he podido encontrar el lugar donde se encuentra la carta para poder leerla ni alguna imagen de ella. Tampoco he podido localizar al periodista Andrew Blanchtt Kesington, ni su artículo, ya que en todas las referencias solo se hace mención a su nombre y al diario. También que durante la Guerra Civil los dos bandos el paracaidismo no utilizaron como parte del ejército porque el primer cuerpo de esta modalidad castrense se remite a 1939 cuando el General Yagüe lo crea, aunque se sabe que en tiempos de la República, concretamente en 1935, se realizaron maniobras en el aeropuerto de Barajas en este sentido, por lo que podemos decir que posiblemente pudo darse la situación que describe la carta, pero no se puede confirmar.

El artículo no se centra el la carta o si es verdad la historia, se centra en la canción que cuenta lo que muchos soldados pudieron sentir.

La canción dice así:

Caminando por el campo (lalalalá)
entre flores vi que había (uh ah uh)
una carta ensangrentada (lalalalá)
de cuarenta años hacía (uh ah uh)

Era de un paracaidista (lalalalá)
de la Octava Compañía (uh ah uh)
que a su madre le escribía (lalalalá)
y la carta así decía (uh ah uh)

Madre anoche en las trincheras (lalalalá)
entre el fuego y la metralla (uh ah uh)
vi al enemigo correr (lalalalá)
la noche estaba cerrada (uh ah uh)


Apunté con mi fusil (lalalalá)
al tiempo que disparaba (uh ah uh)
una luz iluminó (lalalalá)
el rostro que yo mataba (uh ah uh)



Era mi amigo José (lalalalá)
compañero de la escuela (uh ah uh)
con quien tanto yo jugué (lalalalá)
a soldados y trincheras (uh ah uh)

Ahora el juego era verdad (lalalalá)
a mi amigo ya lo entierran (uh ah uh)
madre, yo quiero morir (lalalalá)
ya estoy harto de esta guerra (uh ah uh)


Si te vuelvo a escribir (lalalalá)
tal vez lo haga desde el cielo (uh ah uh)
donde encontraré a José (lalalalá)
y jugaremos de nuevo (uh ah uh)

Dos claveles en el agua (lalalalá)
 no se pueden marchitar (uh ah uh)
dos amigos que se quieren  (lalalalá)
 no se pueden olvidar (uh ah uh)

Si mi sangre fuera tinta (lalalalá)
y mi corazón tintero (uh ah uh)
con la sangre de mis venas  (lalalalá)
 escribiría "Te quiero" (uh ah uh)


Bibliografía:
http://danisquare.blogspot.com.es/2011/11/madre-anoche-en-las-trincheras.html
http://literaturasbc.blogspot.es/1456135948/cancion-de-guerra-madre-anoche-en-las-trincheras-sara-herbosa-/
http://memoriarepressiofranquista.blogspot.com.es/2013/05/madre-anoche-en-las-trincheras.html
http://es.calameo.com/read/000046793b02c2f5516c8

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