sábado, 9 de abril de 2016

UN DOMECQ, JEREZANO DE PURA CEPA, REY DE ALBANIA

                                         
    

Aunque parezca increíble, es así, un Domecq, un jerezano de pura cepa, pudo llegar a ser rey de Albania. Juan Pedro Aladro y Kastriota se llama el personaje de esta historia.

Para ello nos debemos trasladar al siglo XV cuando los turcos tienen sometida a Albania y un militar de esta nacionalidad conocido como Gjergj Kastrioti, nosotros le llamaremos Jorge, se rebela contra su dominador en 1443 al mando de 300 hombres consiguiendo una frágil independencia que terminó en su muerte (1468). Por este motivo se le otorgó el título de Rey o príncipe albanés Skanderbeg.

                            

Al cabo del tiempo los descendientes de este personaje hace que en el siglo XVlll se trasladan a Cádiz asentándose en esta ciudad la llamada Princesa Kastriota y que se casaría con el bisabuelo de Juan Pedro. Este conocía la historia de su genealogía por lo que parece que cultivó la idea de llegar a obtener el trono de Albania que por derecho le correspondía.

Aunque era hijo ilegítimo del bodeguero Pedro Domeq Loustau e Isabel Aladro y que reconoció tres años antes de morir, tuvo muy buena educación llegando a dominar ocho idiomas:

Español, francés, inglés, albanés, ruso, italiano, alemán y euskera, este último con gran devoción.

Estudió derecho en Sevilla y en 1867 se traslada a Madrid para desempeñar su trabajo en el Ministerio del Estado donde comenzó su despegue como diplomático que le llevó a estar en varias embajadas. En Viena estuvo como agregado, como Ministro Plenipotenciario en La Haya y secretario en las de Bruselas y París, terminando su carrera en la embajada de Bucarets en 1885 cuando fallece Alfonso Xll al cual le unía una gran amistad. 

A partir de aquí la idea de ser rey se afianza en Juan Pedro y comienza a mover sus hilos para llegar al trono. Logra lo que parecía un imposible porque todavía Albania no tenía la independencia, pues firma un pacto con el Partido Nacional Albanés que en 1899 sería nombrado rey a la espera de que Albania fuera libre. 


Además consigue que muchos países europeos le den su respaldo, confianza y apoyo para ser reconocido rey de Albania cuando llegue el momento. Pero atosiga tanto a la diplomacia que se hace cansino llegando a ser visto como persona molesta.

No obstante Albania no obtiene la independiza hasta la Guerra Balcánica que termina en 1912 y las circunstancias son distintas, Juan Pedro está mayor, los nuevos dirigentes contemplan otras opciones y el nombre de Juan Pedro no suena y al final nombran al alemán Wied.

Al final Juan Pedro Alarado y Kastriota murió en el Hotel Square Lasmartine de París en 1914 sin haber conseguido su objetivo. 

                                     

Las bodegas Domecq siguieron funcionando pues Juan Pedro en sus largas ausencias nombró un administrador que realizó su trabajo hasta que estas cambiaron de manos, que quedaron en manos de sus sobrinos ya que no tuvo descendencia con Juana Renesse y Maelcamp, su esposa.

Ya sabéis, cuando visitéis Jerez de la Frontera y paséis por la plaza Aladro junto al palacio Domecq entenderéis porque está ahí y que está dedicada al Rey Albanés Domecq.



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