lunes, 22 de diciembre de 2014

EL MILAGRO DE LOS ANDES




En el año 1972 un equipo de Rugby uruguayo se disponía a emprender un viaje hasta Chile para enfrentarse a su rival en un encuentro de ex alumnos de varios colegios.

Pero el mal tiempo hace que el vuelo haga escala en Mendoza (Argentina), como siempre la impaciencia del hombre son más poderosas que las inclemencias del tiempo y después de un día de retraso en el vuelo y observando una calma en el tiempo deciden retomar el vuelo hacía su destino.


Durante el vuelo unos vientos hacen que los pilotos no tomen en cuenta  cierto cambio de vientos y cuando llegan a Paso del Plachón, donde las comunicaciones aéreas pasan de Mendoza a Santiago de Chile, la situación del vuelo no es correcta y hay una variación de unos 100 km al sur y oeste.


Como la torre de control la toma como buena por las indicaciones del piloto, le aconsejan que baje hasta los 3.500 mm a lo que obedecen y se inicia el descenso.

El avión tiene que atravesar un banco de nubes con pozos de aire y tormenta, así que dentro del avión se producen risas, nervios y bromas como si de una montaña rusa se tratara, hasta que que ven ante ellos un risco que hace que pierdan un ala, luego la otra, la cola se desprende llevándose consigo a varias filas de pasajeros.

El avión se queda en el fuselaje convirtiéndose en un proyectil inmenso deslizándose por la nieve hasta llegar la Glaciar de las Lágrimas.

Los pasajeros junto a la tripulación que queda se agolpa en el morro del avión a consecuencia de la frenada en seco lo cual produce más heridos y muertes.


Al final de los 45 integrantes del vuelo quedan 27 supervivientes.

Pero esto fue el inicio de la pesadilla, ellos no están preparados para el frío, -25 a -42 Cº, no llevan ropa y se han quedado varios sin calzado, otros tantos están heridos de muerte y no se pueden poner en comunicación con nadie pues la radio no tiene batería.



En un momento para que la cosa se calma ya que Roberto Canessa lidera al grupo haciendo utensilios para sobrevivir y organizando un poco el caos producido.


Pero la espera desespera, a los 8 días escuchan mediante un pequeña radio a pilas que la busqueda se abandona por parte de las autoridades.



A los 16 días se produce un alud que entierra literalmente, provocando más muertes y haciendo que la desesperación vuelva pues el mal tiempo arrecia, la comida escasea  y nos podemos imaginar la situación.



En esta etapa comienza la verdadera y escabrosa situación de supervivencia, comienzan a usar los cuerpos de sus compañeros de vuelo que han muerto como alimento.


Esto fue algo que dividió al grupo pues una parte lo veía como algo practico y otra parte como algo inmoral e inapropiado, al final se decidió que deberían utilizar a sus compañeros como medio de supervivencia.

Aunque algunos murieron a causa de la gangrena y el frío, esto también hizo que la carne se conservara y pudieran sobrevivir.


A comienzos de Diciembre el deshielo hizo su aparición y fue dejando ver el avión, pudieron salir y ver donde estaban, como de disfrutar de días soleados, y con este cambio climático decidieron que algunos fueran en busca de ayuda.

Nando Parrado, Roberto Canessa y Antonio Vizintín salieron el 12 de Diciembre en busca de ayuda, pero erraron otra vez, decidieron ir a poniente en vez de a las pampas argentinas que estaban más cerca.

Todo por el error cometido al principio.


Entonces 10 días después encuentran  al otro borde del río que van bordeando a un huaso chileno, arriero, pero por muchas voces que se dan no se entienden pues el fragor del río hace que sus voces no lleguen con nitidez.


El arriero coge una piedra y le ata un lápiz y varias hojas de papel y se las lanza y Nando con mucha penalidad le devuelve un escrito:





Vengo de un avión que cayó en las montañas. Soy uruguayo. Hace 10 días que estamos caminando. Tengo un amigo herido arriba. En el avión quedan 14 personas heridas. Tenemos que salir rápido de aquí y no sabemos cómo. No tenemos comida. Estamos débiles. ¿Cuándo nos van a buscar arriba? Por favor, no podemos ni caminar. ¿Dónde estamos?   



El arriero llamado Sergio Catalán va al puesto de Carabineros más cercano, 10 horas andando, y da la alarma, ese mismo día se rescató mediante helicópteros a 7 dejando los otros 7 allí hasta el día siguiente.

Al final sobrevivieron 16 personas.

Sobre a la supervivencia mediante la ingesta de carne humana, antropofagia, ellos lo negaron a lo primero pero se retractaron rápidamente, pero a la sociedad no se le comunicó nada hasta que varios periódicos Chilenos expusieron la noticia con las fotos obtenidas en el lugar del rescate ya que el deshielo dijo la verdad.




                                     

Antes de juzgar la actuación preguntémonos:

¿Qué hubiera hecho yo?


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