viernes, 1 de mayo de 2015

EL ÚLTIMO BANDOLERO DE LA SERRANÍA DE RONDA


A lo largo del siglo XIX las sierras de Andalucía se llenaron de personajes que mediante asaltos y secuestros sobre los caciques, que con el beneplácito de las autoridades, explotaban al pueblo, aliviaban los sufrimientos de los oprimidos. A estos se les llamaba Bandoleros.

Tenemos al famoso José María "el Tempranillo", Luis Candelas, Diego "Corrientes", Jaime "el Barbudo", "el Pernales", "El Barquero de Cantillana" personaje que estaba basada la mítica serie de televisión Curro Jiménez. 


Todos ellos tienen mucha leyenda y mucha verdad, así que posiblemente muchas veces se confunda el mito con la realidad. A quien no le gusta esas historias donde gente oprimida por las circunstancias y el desamparo de la ley, se tiene que echar al monte como único remedio de subsistencia y decide vengar a sus opresores ayudando de paso a los más desfavorecidos.








Cuando el pueblo cree todas esas historias por muy malo que sea el asesino, ladron, secuestrador... se convierte en Bandolero, llegando a tener ese halo romántico que enamoraba incluso a mujeres casadas.

Así llegamos a los últimos coletazos de estos
personajes de fama y romanticismo.Todos
fueron desapareciendo, siendo el último Pasos Largos.

Pasos Largos nació en una venta que sus padres tenían entre los municipios de Ronda y el Burgo en 1873. Se crió en esa venta hasta que tenía unos 17 años, pues sus padres entran a trabajar en la finca La Romerosa cerca del ventorro donde nació.


Juan Mingolla Gallardo, como se llamaba Pasos Largos, siempre fue una persona huraña e introvertida que nunca se interesó por ningún trabajo, lo que mas le gustaba era la caza y eso hacia que casi siempre estuviera solo y en el monte.

En 1895 fue llamado a filas y enrolado en un barco militar hacia Cuba donde estuvo hasta 1898, cuando regresa bastante enfermo. Al llegar descubre que su hermano había muerto, quedando solo con su madre anciana, ya que su padre murió también. Esta circunstancia lo hizo todavía más solitario y malhumorado, llegando a evadirse en la caza y en el juego de cartas en el bar Sibajas del centro de Ronda.


Pero las cosas han cambiado y los amos de los cortijos son muy celosos por la caza dentro de sus tierras y es denunciado por el guarda del cortijo el Chopo.

Este se une con la Guardia Civil para atraparlo, consiguiéndolo mediante un engaño.


Cuando es detenido los agentes de la Benemérita le dan tal paliza, que tiene que estar en la enfermería durante un mes; lo peor no fue la paliza, sino como se la dieron, ya que lo ataron por sus partes a la rama de una encina para molerlo a palos.

Cuando salió de la cárcel, ya recuperado y sin cargos, se dirigió al Chopo en busca del "Tribulero", el guarda que lo engañó para que fuera detenido. Encontró a su hijo y le pegó dos tiros depués de que este le dijera:

                                                    "Es que no aprendes Juan"

Se volvió hacia el camino por donde venia el padre y acercándose a este le asestó un golpe mortal con una hoz que le quitó a su hijo. Y decide terminar la faena eliminando a la esposa del "Tribulero", pero esta cierra el cortijo viendo la situación y desiste del intento echándose al monte.



Aquí comienza las andanzas de este Bandolero, el cual secuestra a un terrateniente, Don Diego Villarejo, al que consigue sacarle 60 duros, que equivale a 1,80€, pero que en aquel tiempo se podía vivir varios meses con esa cantidad.
Entre sus andanzas hay historias de como ayuda a una niña y de como le devuelve los fusiles a dos Guardia Civiles para que no fueran regañados.



Fue detenido porque la mujer con la que "tenía una aventura", la esposa de un cabrero,  le puso dormidera en el café que le preparó mientras descansaba en la choza de paja donde realizaban sus encuentros.
La Guardia Civil que espera que la hierba hiciera su efecto, se dispuso a detenerlo, pero este se despertó huyendo a través de un hueco que hizo con las manos. Tan mala fortuna tuvo que se le olvidó la escopeta y en el momento de la recogida fue herido en el tobillo.
Viendo que no podía seguir así fue directamente al Bar Sibajas donde se entregó a la Guardia Civil siendo vitoreado por sus vecinos.


Tal día como hoy de 1917 fue sentenciado a muerte, pero en una amnistía de la República en 1932 fue puesto en libertad. Tal situación no le duró mucho aunque Don Diego Villarejo le dio trabajo de guarda en su finca. Tras unos meses de nuevo se echó al monte siendo tiroteado por la Guardia Civil en 1934.




La versión del pueblo es que fue traicionado por otro cazador para poder tener inmunidad por parte de las autoridades, siendo encontrado muerto por la Benemérita.

Así terminó la historia de los Bandoleros. Aunque si pensamos en la vida de este hombre, lo único que hacia en la sierra era cazar, solo eso; lo demás son circunstancias que se resuelven de la manera.

Bibliografía:
wikipwdia
Pasoslargos
Sevilla abc
museo del bandolero

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