domingo, 11 de octubre de 2015

MARÍA PACHECO, "LA LEONA DE CASTILLA"


                   

El CHE, un hombre que hizo todo lo posible para que su revolución se extendiera por todo el mundo. Luchó de muchas formas, aunque la más común fue con las armas. Su muerte y en la forma que sucedió elevó mucho más sus acciones convirtiéndose en el revolucionario por excelencia.

Pero las revoluciones no empezaron con el CHE y seguro que no terminarán con él, pues es innato en algunas personas revelarse y luchar contra aquello que ellos consideran que es injusto, y lo hacen de cualquier forma. Y eso fue lo que hizo María Pacheco "LA LEONA DE CASTILLA" entre los años 1520 y 1522 contra el Rey Carlos I en el Levantamiento de las Comunidades, las cuales estaban a favor de que gobernase Juana I de Castilla, en vez de su hijo el extranjero.


La historia de esta gran mujer enérgica, inteligente, valiente y sobre todo rebelde, comienza en Granada, concretamente en la Alhambra, pues nace dentro del palacio nazarí al ser su residencia. 
Su padre Iñigo de Mendoza, I Marqués de Mondejar fue nombrado alcaide de la fortaleza roja por los Reyes Católicos como recompensa por sus servicios en la Guerra de Granada. 

Su madre no era menos importante por el linaje que sostenía en su apellido, era Francisca Pacheco, hija del famoso I Marqués Villena, Juan Pacheco, que se enfrentó al nombramiento de Isabel I, la católica, a favor de Juana la Beltraneja. 


Fue la cuarta de los ochos hermanos, y la que destacó en inteligencia, bravura y rebeldía; sabía latín, griego, matemáticas y culta en letras e historia. Estuvo rodeada de sirvientes moriscas y vivió de pequeña la revuelta morisca. 

La primera rebeldía conocida de María fue la de cambiarse el apellido, relegando el de Mendoza a segundo lugar y colocando el de Pacheco como el oficial, todo para no ser confundida con dos hermanas suyas que se llamaban igual que ella. 

Luego se rebeló contra su padre cuando este la comprometió con Juan Padilla, sobrino del Comendador de Calatrava, a cambio de cuatro millones y medio de maravedíes, un gran fortuna.
Con solo 15 años de edad no quería un casamiento con alguien inferior y por eso se rebeló, aunque al final se casó y tuvo un matrimonio bien avenido con su esposo.



Todo en Castilla iba más o menos bien hasta que muere Fernado II el Católico, 1516, y es nombrado sucesor del Reino a Carlos de Habsburgo, hijo de Juana "La Loca", un extranjero que no habla ni siquiera el castellano. Aunque saben que ese era el deseo de su amada reina, no comparten que los privilegios y prebendas caigan en manos flamencas, pues ese es el caso,  cuando el séquito de Carlos llega a Castillla, siendo  Guillermo de Croy y Adriano de Utrech los más beneficiados. 

Viendo la nobleza que la ambición de Carlos es ser nombrado Emperador y que son ellos quienes sufragan el viaje, además le quitan independencia a las cortes y en su ausencia es Adriano quien dirige el estado, por lo tanto que las ciudades como Toledo se levantan en armas, contra la soberanía de Carlos, queriendo nombrar a Juana "La Loca" su madre Reina, ya que Fernando, el hermano de Carlos y criado en la Península es trasladado a Flandes por el Rey, por temor a que se rebele y le quite el trono. 



María entra en acción ayudando, o más bien instigando a su esposo, para que se uniera al movimiento Comunero, siendo Juan nombrado capitán General del ejército en contra de las tropas de Carlos, pero el futuro del movimiento es de todo menos prometedor, ya que las divisiones entre ellos comienzan desde el principio, relegando a Padilla para nombrar a Girón como General.

Padilla vuelve a Toledo, pero tiene que ponerse al frente del ejército ya que Girón los traiciona 
poniéndose del lado de Carlos. En esta tesitura los ejércitos comuneros son aplastados por los realistas llegando a quedar en Villalar Padilla, Maldonado y Bravo siendo decapitados el 24 de abril de 1521, quedando solo Toledo como reducto Comunero.



María cuando tiene noticias del fatal desenlace se hace al frente de la rebelión que dura unos 9 meses hasta que son derrotados. consigue  una buena rendición, la libertad de los toledanos, además de no entregar las armas y parte de la ciudad.



Pero esto no gusta mucho y María tiene que huir disfrazada de aldeana haciéndolo hasta Portugal, consiguiendolo,  para terminar sus días en Oporto, siendo enterrada en la capilla de San Jerónimo.

Su vida en Portugal no fue fácil pues sin dineros y huida de la sentencia de muerte es muy difícil que obtenga ayuda, no obstante la tuvo de parte del Rey Juan III que no la entregó a Carlos.

Nunca pidió el perdón, nunca se doblegó ante el enemigo y terminó olvidada, pobre y sola.

Ahora entendemos porque la conocían por "LA LEONA DE CASTILLA"

Bibliografía:
La Historia de Iberia Vieja
www.uam.es
Mujeres en la historia
Rtve

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