jueves, 18 de junio de 2015

EL CID CONQUISTA SU REINO, VALENCIA.

                                   

La historia del Cid es una de las mejores que podemos leer. Un hombre que vivió un tiempo de cambio, el poder de los reinos de la Península Ibérica se encontraban girando a favor de la cristiandad, los reinos taifas musulmanes habían perdido su hegemonía al perder la unidad de su califato. Ahora los musulmanes pagaban tributos a los cristianos buscando alianzas para ser protegidos si algún otro reino los invadía.

En esa turbulencia aparece en escena Rodrigo Ruiz Díaz de Vivar, un caballero que a medida que pasa el tiempo se constituye como un gran Señor teniendo bajo su mando a un gran ejercito, compuesto por gran variedad de tropas y creencias. Pero claro eso tiene unas consecuencias y es que lo mismo que es amado es odiado; y en la corte castellana, de donde procede, se evidencia tal odio, ya que el rey Alfonso VI lo destierra dos veces; la primera no está muy clara aunque se hace alusión a la humillación del Cid a Alfonso VI en Santa Agueda cuando está jurando su cargo como rey de Castilla, y el vasallo obliga al rey a jurar que no ha tenido nada que ver con la muerte de su hermano y rey de Castilla, Sancho; aunque la realidad del destierro fue el saqueo y desolación que provocó el Cid en las tierras de Toledo en respuesta a unas incursiones de musulmanes toledanos en tierras castellanas, como lo hizo sin permiso del rey, este enfurecido lo desterró.



El segundo también fue motivo de cólera del rey por otra actuación del Cid; Alfonso pide que se presente en Requena, donde se encontraba con su ejercito, pero Rodrigo no llega a tiempo, no se sabe el motivo. Pero ahora Alfonso se excede en su castigo, encarcela a la familia del Cid y le confisca todos sus bienes. Esto sucede entre 1089 y 1092.



Reproducción de la colada en Cabra


Este destierro, más duro y distinto al anterior hace que el Cid, que cobraba los tributos de los reyes musulmanes para su rey, ahora los cobra pero son para él, ejerciendo así de mercenario para las taifa de Zaragora y Valencia, además de todas la villas y fortalezas que se unen a estos tributos para el Cid pues la seguridad que obtienen del caballero castellano se ejerce a plenitud y sea quien fuere que osara atacar a los protegidos del Cid. Esto lo demostró en la batalla de Cabra cuando no le tembló la mano luchar contra su propio compañero de armas García Ordoñez, que apoyo al rey de Granada cuando atacó al rey de Sevilla y el Cid se encontraba en esta ciudad para cobrar las parias.

Pero el Cid no se estaba quieto, siempre estaba de un lugar a otro, y eso hizo que desconfiaran y perdiera su peso en las tierras levantinas. En ese momento Alfonso ataca Valencia  ya que al-Qadir, antiguo protegido del rey castellano ahora está del lado del Cid.




Entonces el Cid en un momento de venganza por lo que Alfonso hace a Valencia, arrasa y asola la Rioja, dominio de García Ordoñez, dando a entender al rey castellano con quien se estaba metiendo.




Al-Qadir tenía noticias de un nuevo reino que comenzaba a emerger, los Almorávides, un califato del norte de África gobernado por Ibn Yusuf, y estos habían cruzado el estrecho conquistando y uniendo en uno los reinos de Badajoz, Sevilla, Málaga y Granada. Entonces este comienza una tanda de pactos entre cristianos y musulmanes. 


Así que llegamos a 1092, al-Qadir es asesinado por la facción almorávide de esta ciudad, establecen en el poder a Ibn Jahhaf, abriendo la puerta a una nueva conquista musulmana en toda la península.

En 1093 el Cid decide que Valencia será su feudo, y dirige con un gran ejercito a tomar la joya del Turia, tomando las fortalezas cercanas haciendo de base de operaciones la fortaleza de Cebolla, a catorce kilómetros de Valencia, en la actual Puig.


El asedio dura un año aproximadamente, y no fue pacífico, el Cid se encargó que fuera dramático, cortó toda vía de suministro a la ciudad, arrasó, inundando, las huertas de la ciudad, los habitantes valencianos morían como moscas, de hambre y enfermedades; así que a mediados de Junio de 1094 le entregan la ciudad y él la toma como "Señor de Valencia" nunca como rey, aunque ejerciera como tal.


Durante 5 años el Cid, tendría que luchar contra los reinos de alrededor para asegurar su feudo.

Debemos de resaltar que mantuvo las leyes valencianas, tuvo tolerancia con los musulmanes y se pudo ejercer una convivencia buena entre sus habitantes.


Pero el sueño del Cid, el "Señor de Valencia" duró bien poco, ya que en 1099 muere y su viuda Doña Jimena no puede mantener el poder dejando la ciudad, no si antes quemarla, en 1102. la cual pasa a manos Almorávides.


Como vemos el Cid, guerrero donde los haya, fue un hombre que sobrevivió gracias a la guerra, sirvió fiel a quien le pagaba, y le demostraba lealtad. Cumplía con su deber siempre arrimando el ascua a su sardina. Reprocharle, nada, ensalzarlo hasta donde el nos permita.
No obstante disfrutar de sus hazañas, sin duda.


Como veis las fotos son de la película de El CID
por lo que os dejo con la película completa, que lo disfrutéis.



BIBLIOGRAFÍA:
noticias.universia.es
mgarci.aas.duke.edu
www.jdiezarnal.com
www.arteguias.com
historicodigital.com
elciddevivar

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