viernes, 22 de julio de 2016

LA QUEMA DE CONVENTOS, ALTERCADO AL INICIO DE LA II REPÚBLICA ESPAÑOLA


No llevaba ni un mes la II República instaurada en España cuando se produciría uno de los altercados que daría pie a la inestabilidad y convulsión que acabaría con tan nuevo régimen. Unos súbditos que querían cambios rápidos y radicales para que la sociedad avanzara, otros defendían a capa y espada el viejo orden de cosas el cual se basaba en una tradición tan antigua como añeja, y junto a estos, los nuevos gobernantes que no estaban preparados para poder llevar a cabo tantos cambios en tan poco tiempo como le exigían desde el primer momento.

La República tenía como una reforma inevitable e indiscutible la secularización política y social, es decir separar la Iglesia Católica del Estado en todas sus formas, España debería ser un estado laico completamente. Esto implicaría que el nuevo Orden Constitucional debía dar libertad de culto y conciencia amparándolos en todo momento, además el clero no estaría dentro del gobierno como censor de la moral pública, se suprimirían todas las ordenes militares religiosas, las festividades de patronos y no habría representación militar en los eventos religiosos ni al contrario, en fin, que la Iglesia veía muy limitado su poder y visibilidad ya que incluso en las escuelas se podría elegir estudiar religión ademas de contribuciones pecunias que serían eliminadas.

Pero esto se retrasó no porque no se pudiera hacer sino porque había un gobierno provisional y su cabeza, Niceto Alcalá-Zamora, era católico practicante como así su Ministro de Gobernación, Miguel Maura, a los que se les achaca cierta tranquilidad en estos asuntos, pues al Nuncio de la Santa Sede, Federico Tedeschini, se le comunicó que hasta que no se aprobara la nueva Constitución se respetaría en Concordato de 1851, que todavía estaba vigente.

El Nuncio, o embajador episcopal, explicó a sus Obispos mediante un telegrama que "debían respetar los poderes constituidos y obedeciesen a ellos para el mantenimiento del orden y para el bien común", pero como es natural en momentos tensos como los que se estaban viviendo, la oposición a esta postura no tardó en llegar manifestándose por medio del Arzobispo de Toledo, Pedro Segura (imagen dch) cuando en su pastoral del 1 de Mayo dio un tono catastrofista a la situación republicana del país mientras que elogiaba al Rey Alfonso XIII como guardián de "la tradición de fe y piedad de sus mayores".

Os podéis imaginar la reacción del sector republicano ante tal mensaje y de quien provenía, la prensa se cebaba caldeando el ambiente, el pueblo ya dividido en dos dentro de una armonía aparente comenzó a provocarse.

Por eso cuando el 10 de Mayo el Circulo Monárquico Independiente celebraba un acto para formar un comité electoral  que se presentaría en las elecciones a las Cortes Constituyentes, provocaron a todo viandante republicano con un gramófono de donde salía la "Marcha Real" y lanzando pasquines de El Murciélago donde pedían "hacer la vida imposible a esta caricatura de República" hizo que los más exaltados en estos temas provocaran altercados que terminó con la quema de tres coches incendiados (imagen izq) y la noticia de que un taxista republicano había muerto.

Esta noticia corrió como la pólvora por Madrid convocándose rápidamente manifestaciones en contra de este Circulo Monárquico, en la Calle Serrano, frente al periódico ABC, en la Puerta del Sol, frente al diario católico EL DEBATE, frente al Casino Militar, además de romper los escaparates de una librería católica. Todo terminó en tres muertos,uno de ellos un niño y varios heridos.

El problema se presenta cuando el Ministro de Gobernación, Miguel Maura (imagen izq)quiere hacer un despliegue de la Guardia Civil para sofocar todas las revueltas y manifestaciones siendo negada esta resolución por varios miembros del gobierno entre ellos Azaña y Alcalá-Zamora (imagen dch)quienes restan importancia a los hechos o al menos eso se cuenta, pues para otros la situación desbordó al joven gobierno y para otros fue que la decisión de no arrojar las fuerzas del orden contra el pueblo era la menos mala. Opiniones para todos.

La cuestión es que esa noche tuvo que ser muy larga pues a primera hora de la mañana varias iglesias y conventos madrileños ardieron, así que llegado este momento se cita la frase de Azaña (imagen dch) "todos los conventos de España no valen la vida de un republicano", contradecida por Alcalá-Zamora en sus memorias al explicar que "nunca se opuso a la declaración del Estado de Guerra en ningún momento".

Pero esta quema de conventos no quedó en Madrid, Málaga fue la ciudad que más sufrió estos sucesos, Valencia, Sevilla, Granada, Córdoba, Cádiz, Murcia y Alicante fueron sacudidas con incendios devastadores para conventos, iglesias y cualquier manifestación religiosa.

No obstante la gracia es que no hubo responsables de estos hechos, lo único que hubo fueron reproches de un sector al otro de forma brutal encendiendo la animadversión hacia el que pensaba distinto. La prensa fue el medio más utilizado para ello contribuyendo a las especulaciones.

Unos decían que si la extrema izquierda alentada por los anarquistas y estos a su vez que fue un complot monárquico junto con la iglesia para tener el efecto contrario y poder efectuar un golpe maestro al gobierno que sabía que no actuaría.

Al final, la cuestión es que la pasividad de las fuerzas del orden público, el pueblo que observaba de una manera festiva y un gobierno que miró para otro lado o no supo mirar hacia donde estaba el problema, hizo que la brecha entre dos formas de pensar abriera mucho más la brecha existente.

Sevilla 

Bibliografía:
 https://es.wikipedia.org/wiki/Quema_de_conventos_de_1931_en_Espa%C3%B1a
http://www.segundarepublica.com/index.php?opcion=7&id=43
http://queaprendemoshoy.com/la-quema-de-conventos-del-11-de-mayo-de-1931/
http://www.artehistoria.com/v2/contextos/7181.htm

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