jueves, 19 de febrero de 2015

EN LAS BACANALES DE ROMA, MAS DE UNO PERDIÓ LA CABEZA



La semana pasada me sugirieron hablar de las bacanales de Roma, un tema que llama la atención por si solo.
El mundo romano siempre ha creado fascinación por ser el imperio diferente a todos; es verdad que los anteriores y posteriores han dejado un legado que perdura, pero como Roma ninguno , siendo un aspecto el de las fiestas.

En el cine de ficción es raro que no haya una referencia a Roma, pongamos por caso "Los juegos del hambre", los mismos juegos son una lucha de gladiadores, el desfile ante el Capitolio es una recreación de los triunfos en Roma.

Como la bacanal era un fiesta, hablemos de fiestas, y es que en Roma había muchas y variadas, saturnales, lupercales, floralias, vestalia, lemuria, etc, ya que cada mes había una distinta.

Por su nombre la que ha quedado es la Bacanal, las demás pueden estar detrás de fiestas que se celebran cada año con un significado completamente distinto al originario aunque con las mismas costumbres.

Todavía hay personas que imitando los antiguos rituales las celebran, incluida la bacanal, además cuando una fiesta llega a un punto en concreto de desenfreno se le denomina Bacanal.


¿Que es una bacanal?

Para ello debemos trasladarnos a la antigua Grecia, ¿pero no es romana? el tiempo ha querido que muchas personas crean que es romana, pero procede de Grecia, donde la adoración al dios Baco era algo cotidiano, puesto que para ellos el teatro era una fiesta, acudían a algunas representaciones con mucho vino, ya que a eso se dedica este dios unido a Dionisio considerado  el mismo dios y de las artes escénicas.

Llegaban a un punto que el desenfreno era tal que una especie de guardia velaba por el orden pegando con unas varas para que los espectadores se recompusieran, pero cuando terminaba la representación, los banquetes se llenaban de bailes, ritos, vino, comida, lujuria y desenfreno en abundancia.

Esta festividad llegó a Roma, que acogió al dios Baco de maravilla, ya que para el romano el vino era
algo que no podía faltar en su vida y disfrutaba de los caldos como nadie.

Esta fiesta se celebraba dos días al año, 16 y 17 de Marzo, en el bosque sagrado de Semele,  en el monte Aventino. Siendo importante destacar que solo la celebraban mujeres, así que había una gran diferencia con la griega incluso en los rituales.

Estas bacantes, como se llamaban a las que participaban en las bacanales, se sumergían en unos bailes y danzas frenéticos donde se representaba la muerte de Dionisio o Baco mediante una carrera hacia el río donde se sumergía la sacerdotisa con una antorcha que no se apagaba,ya que estaba compuesta de azufre y cal, emulando la resurrección de este, mientras las participantes se movían lascivamente.

Pero eso cambió, ya que una sacerdotisa llamada Pacula Annia por una inspiración divina explicó que Baco pedía que el ritual fuera diurno, y se debían celebrar cinco veces al mes haciendo que los hombres participasen y que hubiera una iniciación que constaba en una abstinencia sexual de diez días antes del día señalado. Esto hacía que las banales eran privadas y no para todo el mundo.

Todo iba bien, aunque tenía detractores, la parte conservadora de Roma, la cual no quería cultos de
naciones extranjeras, pero Roma para el 186 a E.C. era un hervidero de extranjeros, ya que Anibal Barca el cartaginés acechaba, y la mayoría de la gente huía a la Capital en busca de refugio trayendo consigo no solo sus vidas si no también sus costumbres, por eso cuando se produjo la denuncia de un Consul llamado Postumio, que investigó por su cuenta porque Ebucio le contó que su madre quería iniciarlo en la participación de las bacanales y que él no quería ya que su amante Híspala, le había contado el desenfreno y las prácticas que allí se hacían, ya que siendo esclava fue iniciada en el culto a Baco por su domina, comenzó la persecución a esta práctica.

Postumio le sacó la confesión a Híspala, aunque eso le costó 100.000 ases de bronce, algo con lo que podían ir tirando, por no decir una pequeña fortuna, que hizo que fueran encarcelados unas 7.000 personas, entre hombres y mujeres.

                               ¿Por qué?

Porque este Consul llevó la denuncia al Senado y este abochornado por la denuncia y la confesión de Híspala acordó prohibir las bacanales, lanzando el SENATUS CONSULTUM DE BACHANNALIBUS, la mayoría de los arrestados fueron ejecutados, solo que las mujeres de alta alcurnia deberían ser ejecutadas por el pater familia, para no caer en desgracia.

Tito Livio, historiador romano explica lo siguiente sobre lo que se hacía y lo que el Senado creyó para prohibirla:

"Cuando el vino había inflamado los espíritus, y la noche y la mezcla de hombres con mujeres, jóvenes con viejos, había destrozado todo sentimiento de decoro, todas las variedades de la corrupción empezaban a practicarse, pues cada uno tenía a mano el placer que respondía a las inclinaciones de su naturaleza"
                                   -Tito Livio Ab urbe condita, lib. 39, cap.VIII, 5-7 

Pero el pueblo romano siguió con sus bacanales, a lo largo y ancho de la República y luego del imperio, lo que hizo que se popularizase y se hiciese más común de lo normal.

Con este tema vemos la hipocresía moralista de la época,  dentro de la casa practicaban este tipos de fiesta que al final era pura orgía, pero luego en público la condenaban.

Me imagino las caras de las dominas hablando entre ellas criticando a alguna patricia y mirándose pícaramente, sabiendo que esa noche ellas iban a una o habían coincidido en alguna esa misma semana.

Bibliografía:
Wikipedia
Arquehistoria
national Geographic Historia
Historsex
Cienciahistoria






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