lunes, 5 de octubre de 2015

GAUGAMELA, UNA BATALLA QUE CAMBIÓ EL CURSO DE LA HISTORIA


Nos encontramos en el año 331 a.E.C. situándonos en Oriente Próximo, más concretamente en la llanura de Gaugamela, cerca de Mosul (Irak), allí podemos visualizar dos grandes ejércitos preparados para combatir de nuevo; el ejército Medo-Persa comandado por Dario III, que tiene a sus espaldas un gran Imperio y momentos mejores, un imperio rancio que domina al mundo como potencia militar por varios siglos, y el nuevo aspirante a ser el lider mundial, Alejandro de Macedonia, conocido más tarde como Alejandro Magno, o el Grande, con su ejército griego.

Pero para llegar a esta situación pongámonos al día; a lo largo de del invierno de este año, Alejandro ha conquistado un extenso territorio de tres formas distintas:

Alejandro Magno

1- Mediante pactos de paz.

2- Mediante las armas.

3- Mediante la rendición de las ciudades por temor a las represalias griegas, acogiéndolo como un salvador.

Toda la actual Turquía, Palestina, Siria, y Egipto, son los dominios que están en sus manos, reconociéndolo como Rey e incluso hijo del Dios Amón, que él interpreta como descendiente directo de Zeus mediante Heracles, considerándose como un Dios.


No se demora mucho en Egipto dirigiéndose al Eufrates, doblegando todas las ciudades que encuentra a su paso para llegar a la situación que nos encontramos.

Dario III

Aunque Dario siempre se muestra proclive a un tratado de paz, Alejandro nunca acepta, no quiere dominar siendo dominado, quiere seguir el plan expansionista de su padre Fillipo II, siendo él el más grande.




Después de la derrota de Issos, Dario no quiere repetir el mal trago de un perdedor, y llega a Gaugamela con antelación, incluso para preparar el campo de batalla a su favor, limpiando el terreno de posibles obstáculos para sus carros, y visualiza como debe preparar la decisiva batalla.

Así que, solo queda que Alejandro y sus aliados de la la Liga de Corinto se presenten, debe dejar zanjado el problema macedonio.

Pero Dario infravalora a su enemigo, cree que por tener un ejército casi 2 veces superior puede derrotar al macedonio que lucha con sus hombres; un joven que tiene madera de líder militar, virtud que le falta a un Rey, Dario, que ha sido criado entre algodones, aunque este en las batallas.

Alejandro se presenta en Gaugamela a finales de Septiembre, siendo el 1 de Octubre cuando los ejércitos se encuentran frente a frente.

Batalla de Gaugamela
Dario, que de militar tiene lo que de carnicero, dispone sus tropas como es costumbre, teniendo unos 200.000 hombres, de los que 91.000 estaban en la infantería ligera, 40.000 en caballería ligera, 50 carros con cuchillas en las ruedas y 15 elefantes con maquinaria pesada, todos los demás son infantería ligera y por último sus "inmortales" que suman la cantidad de 4.000.

En cambio Alejandro solo tiene, ante descomunal ejército, unos 45.000 soldados, repartidos en tres formaciones, 9.000 infantes ligeros, 7.000 jinetes y 29.000 falangistas.

Alejandro encuentra a Dario en el centro de su ejército, la caballería a los lados, la infantería ligera y los carros delante y la infantería pesada detrás, así que el Macedonio ordena a su ejército de tal forma que Parmenio, su general de confianza, lo pone a su izquierda, las falanges en el centro y él con la caballería a la derecha, dejando detrás la infantería ligera.


El ímpetu juvenil de solo veinte años de Alejandro hace que inicie la batalla haciendo que las falanges ataquen diagonalmente, desviándose él a la derecha con su caballería; Dario levanta sus dos manos y da la señal de ataque descargando los carros con sus cuchillas en las ruedas hacia el centro de las falanges para  desorganizarlas y abrir una brecha entre los griegos. 

En ese momento las falanges reciben a los carros con jabalinas y flechas haciendo mucho daño en los persas, y cuando están a punto de chocar, los griegos dejan huecos entre sus filas, tal y como habían ensayado días atrás en su entrenamiento, de tal forma que se pasan de su objetivo, encontrándose con la infantería ligera que los reciben de la misma forma, mientras que las falanges que habían dejado los huecos se vuelven y atacan por la retaguardia a los carros, masacrandolos en una estrategia envolvente. 

Dario que ve lo ocurrido, descarga todas sus tropas en un ataque general siendo sobre Parmenio que estaba a la izquierda de Alejandro el que más sufre. 

Dario ha cometido un error descomunal, abrir hueco entre sus filas, que al verlo Alejandro arenga a sus soldados y espoleando a Bucéfalo, se mete de lleno en el ejército Persa. 

Falange griega

Parmenio resiste los embistes de los persas, de tal forma que se ve desbordado; Alejandro se dirige directamente en busca de Dario gritando su nombre como poseído, creando esta situación una agitación en el cuerpo del rey persa, sintiendo tanto miedo que decide abandonar el campo de batalla huyendo de Gaugamela.


Los persas viendo que su líder los ha abandonado, huyen de sus filas desbaratando el ejército. Alejandro emprende la persecución de su enemigo, pero recibe un mensaje que lo pone a prueba:

                       "Parmenio necesita ayuda, los persas están acabando con él" 

Y es que la batalla no estaba decidida, por lo que abandona su objetivo y envuelve la caballería persa de tal forma que al final, Gaugamela es griega. 

Esta batalla decide que Alejandro se forja como un general astuto, decisivo y valiente llegando a doblegar al Imperio Persa de tal forma que decide ir directo a Babilonia para hacerse con la gran ciudad, no sin perder de vista, ni olvidarse de su gran obsesión, Dario. 

Pero esa historia la contaremos en otro momento. 

Os dejo un vídeo donde podéis recrearos en esta batalla.




Bibliografía:
Nacional Geographic Historia
Muy interesante Historia
Grandes batallas
Artehistoria
Batallas de Guerra



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