domingo, 28 de diciembre de 2014

EL MOTOR DE UNA NACIÓN, ES UN PUEBLO EDUCADO


En este artículo no hay una efeméride, ni ningún hecho histórico envuelto, pero por eso no deja de ser historia.

Este viernes día 26 de diciembre de 2014 paseando por Priego de Córdoba, donde tuve la suerte de vivir durante 8 años, junto a mi esposa Maribel y mi hermano Antonio, cuñada Raquel y el pequeño Julen decidimos entrar en la casa natal de Niceto Alcalá-Zamora, I Presidente de la II República De España.


Nunca había estado, se lo que estáis pensando, mea culpa, pero más vale tarde que nunca, ¿no?.

La cuestión es que, al ir visitando las estancias junto con el  audio guía me fui envolviendo en la época que la casa me daba a entender.

La sala 1 con el piano que le regaló a sus esposa con el primer sueldo de abogado que ganó,fotos y retratos de familiares como su árbol genealógico, abre la casa y da la sensación de que todos te dan la bienvenida.





La Cocina típica de la época, con una gran chimenea y los fogones de ascuas, fregadero incluso, una puerta que hacía de suelo para poder acceder a la bodega, me recordaba la casa de mis abuelos.



Pero antes pasamos por la despensa donde encontramos lebrillos, ollas, platos, etc, un lugar pequeño
pero lleno de cosas sorprendentes y de recuerdos lejanos.

El patio donde nos recreamos bajo la Encina que da sombra junto a un banco donde me permití ver a aquel abogado joven leyendo el periódico en sus vacaciones, o ilustrándose con un buen libro.

                     

Mi hermano interrumpió mis pensamientos indicándome un letrero con una frase:

                    " EL MOTOR DE UN PUEBLO ES UN PUEBLO EDUCADO"

Me explicó en qué discurso introdujo esta frase y en que situación se produjo.

Al subir a la segunda planta las estancias siguen la división caótica pero típica de una casa andaluza de finales del siglo XIX y principios del XX, pasando de una a otra, mi mente no daba a basto por tanta información que encontré y como teníamos poco tiempo me concentré en lo que más me llamó la atención:

El diván donde murió en Buenos Aires, el reloj detenido en la hora de la muerte del Presidente, las maletas que lo llevaron al exilio de un país que se dividió por las malas, no como cuando se elimninó un antiguo régimen caduco, la monarquía de Alfonso XIII, pues la nueva andadura de España la decidió un pueblo, no un ejército.

Él fue votado por un pueblo y fue echado por un golpe.

Fascinante, ver las cartas, títulos, monedas, billetes, discos, medallas, etc.

Al salir de la casa no pudimos parar de hablar, como es natural, de la vida y existencia de este personaje, tampoco de las vivencias en este pueblo y como no, decidiendo volver, pues merece una segunda visita.


Los datos históricos, su vida, su presidencia, etc, lo dejo para otro artículo.

Una casa Noble, para un personaje noble.

                

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