jueves, 11 de febrero de 2016

LAS BEGUINAS EN "LA QUERELLA DE LAS MUJERES" 1ª PARTE


De todos es sabido la batalla dialéctica que libraron dos literatos en la España del siglo de Oro, Quevedo y Gongora, donde las letras herían más que las espadas y donde las palabras hacían sangrar al enemigo como no lo haría los duelos de armas. Sus poesías eran muy comentadas en los mentideros de Madrid donde eran replicadas de tal forma que los presentes quedaban admirados y se posicionaban de parte de uno o de otro.

Pues bien, recordando este hecho histórico donde los insultos de uno al otro son conocidos, hay que decir que antes que estos dos personajes ilustres de las letras castellanas comenzaran su enfrentamiento, otro le llevaba la delantera en existencia desde que el mundo es mundo y existen dos seres que aunque distintos son iguales a la vez: El Hombre y la Mujer.

Hablamos del enfrentamiento donde el hombre impone su "superioridad" y la mujer defiende su igualdad.

Por eso, cuando en el siglo XIII comienza a leerse de nuevo, por obligación, en la Universidad de París las obras del misógino Aristóteles (imag.izq.) se acentúa todavía más la percepción de la inferioridad de la mujer frente a la superioridad del hombre, y es que el filosofo heleno proclamaba que:


"LA HEMBRA ES HEMBRA EN VIRTUD DE CIERTA FALTA DE CUALIDADES"

Esto fue tan aceptado que incluso santos de la Iglesia Católica como San Agustín y Santo Tomás de Aquino enseñaban esta forma de pensar expresándola de la siguiente forma:

"La mujer es defectuosa y mal concebida"  S.Tomas de Aquino.

De ahí que a partir de entonces una parte de los libros y compendios medievales se centraran en recalcar esta superioridad masculina, y no de la forma más elocuente sino de la más chabacana y vulgar posible, donde los insultos hacia la mujer era lo que predominaba.

Tenemos el ejemplo del médico Jaume Roig (+1478) donde en su poema llamado El Espill (el espejo) expresa su desprecio hacia las mujeres así:


"Que són, vull cloure, superbes, vanes, vils, inhumanes" ("que son, concluyo, soberbias, vanas, viles, inhumanas" Versos 7650/53)

"són alimanyes. Serp tortuosa són y rabosa, mona, gineta [...] Són munts de fem si gens se muden..." (son alimañas. Serpiente retorcida son y zorra, mona, gineta [...] Son montañas de excremento si nunca se lavan... Verso 7693)

Las mujeres de la época siglo XV que tenían una educación privilegiada entendieron que debían defenderse y así lo hicieron, aunque utilizaron una forma muy peculiar e inusual para el momento de la historia que nos encontramos, la palabra escrita. Comenzaron a surgir textos y escritos donde la mujer rebatía todos los argumentos de estos misóginos llamándose a esta guerra dialéctica  "la Querella de las mujeres". 


Uno de los ejemplos mayores en España lo tenemos con la abadesa Isabel de Villena que mantuvo esta disputa con el personaje anteriormente citado y además de forma muy valiente, pues Jaume era el médico de la abadesa y la visitaba en su convento de Valencia. Esta mujer era de alta alcurnia al estar emparentada con los Trastámara (casa real castellana) por lo que se sabe que estaba considerada como "nobla dona" ya que se convierte en la mujer más influyente de la ciudad gracias a su cultura, inteligencia y carisma, pues no faltaban varones prominentes en el locutorio de su convento pidiendo consejo.

Esta replicá a Jaume en su Vita Christi, poema que no puede acabar por su fallecimiento en 1490 a causa de la peste que asola Valencia, el protagonismo que tuvieron las mujeres en la vida de Jesús con estas palabras:

"Per sola amor vostra serán per tot lo món estimades, que molta més honor los será feta que als hòmens" (solo por vuestro amor serán por todos estimadas, las honrarán mucho más que a los hombres)

No obstante otras mujeres no se quedaron solo en la pluma sino que mediante su ejemplo dejaron un argumento de peso donde echa por tierra la idea de la inferioridad femenina. 

A estas se las conoce como Beguinas o Beatas, eran mujeres que vivían en comunidades pero que no se sometían a la vida del convento, sino que vivían manteniéndose dependiendo de sus habilidades artesanales, bordar, cocinar, limpiar, etc eso sí siempre ayudando al prójimo de las ciudades donde vivían en las necesidades que allí existían, pues se les conoce por los orfanatos, asilos y hospitales donde trabajaban, y aunque vestían de gris y su pelo tapado no tenían porque permanecer castas siempre.

Estas mujeres tenían por norma llevar una vida piadosa siguiendo el modelo de Jesús como guía espiritual, asunto que le llevó a un enfrentamiento constante con la iglesia que quería introducirlas dentro de su circulo mediante la regla de San Benito ya que su manera de actuar se identificaba mucho con el "Ora et labora" (oración y trabajo)


Tenemos muchos ejemplos de estas mujeres que comenzaron en Liega (Bélgica) sobre 1170 y que se extendió por toda Europa llegando a la última beguina que murió en 2013:

- Margarita Porete, que fue quemada acusada de herejía en 1310 por su libro "El espejo de las almas simples"

- Hadewijch de Amberes, de la que solo nos han llegado cuatro manuscritos donde ensalza el amor de Dios, visiones místicas y cartas con consejos para sus discípulas.

- Matilde de Magdeburgo, que vivió en el siglo XIII y tuvo una exquisita educación y nos legó el libro "La luz resplandeciente de la Divinidad" donde criticaba la decadencia del imperio y de la iglesia.

-Beatriz de Nazaret, que tenía estudios de música, gramática, geografía y astronomía, y que aunque fue priora del convento de Nazaret y aunque no fue una beguina estrictamente sus escritos si lo fueron.

-María de Oignies que aunque se casó mantuvo una relación fraternal con su esposo, Luis de Nivelle, que la dejó marchar a una comunidad de Beguinas donde terminó sus días.

-Marcela Pattjin(imag.dch.) que ha sido la última beguina muriendo el 14 de Abril de 2013 en Kortrijk (Bélgica) donde pasó buena parte de su vida cuidando ancianos y enfermos mientras que en su tiempo libre tocaba el acordeón y la mandolina a pesar de ser ciega.

Luego esta forma de vivir algunas beguinas la llevaron al extremo siendo conocidas como las emparedadas, las cuales eran encerradas en una celda teniendo solo un ventanuco por donde se les suministraba comida a cambio de consejos. Estas cuando tomaban la decisión de estar alejadas del mundo se le hacia una ceremonia publica donde todas vestían de negro y se lloraba como si de un funeral se tratara.

La cuestión es que estas mujeres decidieron, en un mundo hostil a la inteligencia de la mujer vivir, de una forma que demostrara que ellas podían hacer las mismas cosas que los varones pero sin estar sujetas a las leyes de los hombres, dejando escritos su forma de pensar y rebatiendo todos los argumentos misóginos de su tiempo.

Pero en esta Querella, no solo estas mujeres con su ejemplo han demostrado la capacidad femenina, pues muchas otras estuvieron luchando en su vida, y no recluidas en comunidades como las beguinas, por demostrar algo muy evidente y que no se quería reconocer, la inferioridad de la mujer no existe, y estas fueron las Puellae Doctae. Pero para conocerlas hemos de esperar hasta la semana que viene donde hablaremos más sobre esta Querella.



Bibliografía:
La Querella de las mujeres; http://www.decrecimiento.info/2008/10/la-querella-de-las-mujeres.html
La Querella de las mujeres; http://iconosmedievales.blogspot.com.es/2010/01/la-querella-de-las-mujeres.html
La Querella de las mujeres: una interpretación desde la diferencia sexual; Dialnet.unirioja
XV La Querella de las mujeres; Revista Clío Nº 168, pág.43
Las beguinas; http://www.rosavillada.es/beguinas.html
Muere la última beguina; http://blogs.elpais.com/mujeres/2013/04/muere-la-%C3%BAltima-beguina.html
Las beguinas; http://www.europapress.es/sociedad/noticia-quienes-eran-beguinas-20150513145701.html

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