lunes, 26 de enero de 2015

¿EL CID EN UNA BODA MUSULMANA?



Durante mucho tiempo en España se ha tenido la idea de que el Cid Campeador era el azote del Islam en la Península Ibérica, siendo desterrado como traidor por un rey, Alfonso VI, enfermo de ambición que junto con  su hermana, Urraca, usurparon el trono de su hermano mayor, Sancho II de Castilla; entonces en ese exilio comenzó a conquistar ciudades musulmanas y se las entregaba a su rey, aunque fuera despreciado.
                                 
                                     "oh que buen vasallo sería si tuviese buen señor"

Nos contaron que durante la jura de Santa Gadea, Burgos, delante de todos los nobles y caballeros, el Cid hace jurar al rey Alfonso VI que no tuvo nada que ver con el asesinato de Sancho en Zamora, este, humillado en público destierra al buen Cid.

¿Pero fue esto en verdad?

Es cierto que la leyenda se ha mezclado con la historia, y siempre, la leyenda con sus toques fantásticos y basados en nobles ideales oscurece siempre a la real y verdadera historia.

El Cid Campeador, fue un personaje muy interesante de una época donde los reinos aparecían y desaparecían en el día.

Se crió en la corte cristiana de León, sirviendo a Sancho hijo de Fernando I, se hicieron amigos y esto los llevó a  que cuando Fernando murió y dividió el reino entre tres:

Castilla a Sancho.
León a Alfonso.
Galicia a García.


Siguiera a Sancho en la guerra que comenzó contra sus hermanos; no pudo con Alfonso y se alió con este para derrocar a García, su hermano menor, como rey de Galicia y lo consiguieron,
repartiéndose entre los dos ellas tierras Galegas.





Luego fue a por su hermano Alfonso, que incluso lo tuvo preso, pero su hermana Urraca se rebeló contra Sancho haciéndose fuerte en Zamora, y fue a por ella junto a Rodrigo Díaz "el Campeador", pero en el sitio de esta ciudad,  Sancho aparece muerto en extrañas circunstancias.

Aquí es cuando comienza la leyenda, pero la historia es:

No hubo tal afrenta del Cid en la jura del rey como monarca de Castilla y León en Burgos, es más hubo buena sintonía entre Alfonso y Rodrigo, fue tal, que incluso el monarca propuso el matrimonio de Rodrigo con Jimena, prima del rey.


Los reyes de taifas eran vasallos del monarca cristiano mediante parias, es decir pagando tributo para que los defendiera de cualquier amenaza, ya que entre ellos las disputas eran constantes.

Pero hubo un momento de inflexión entre Alfonso y Rodrigo, y fue cuando el Campeador se internó con su ejército en la taifa de Toledo y arrasó parte de ella, cuando repelía a unas tropas andalusíes que se internaron en Soria, como esta taifa estaba bajo el amparo del monarca, este vio un acto de desobediencia, junto con la enemistad que tenía con la nobleza, que era partidaria de García Ordoñez, a quien derrotó en Cabra cuando apoyó al rey de la taifa de Granada contra el de Sevilla que fue a poyado por el Campeador, cuando fueron enviados a cobrar las parias.



Entonces comenzó su destierro, y fue a parar a la taifa de Zaragoza, y e aquí, donde se produce la boda, entre Al-Muntin, rey de la taifa zaragozana y la hija de al-Kair, rey de la taifa de Valencia.





Y donde comienza a llamarse Cid, una derivación de sidi, Señor en árabe, ya que después de las batallas las tropas le coreaban "sidi, sidi, sidi", llegando a ser EL CID CAMPEADOR.

Entonces comienza una vida de batallas, un ir y venir entre ciudades y fortalezas, entre reyes y señores, entre vencedores y vencidos.

Lucha a favor de quien mejor paga y su fama no es barata, consigue victorias, una detrás de otra, lo mismo da luchar contra musulmanes que a favor de ellos, en contra de cristianos que a favor de ellos, o mezclados entre sí, da igual mientras los maravedíes llenen su bolsa.



Entonces de nuevo vuelve a servir al cristiano, el motivo fue que después de Alfonso VI conquistara la taifa de Toledo se dirige a Zaragoza y como el ejército almorávide no permite tener soldados cristianos dentro de sus filas es desplazado de la corte musulmana, viendo Alfonso la oportunidad de obtener el beneficio de que el Cid luche a su lado, pues en verdad en la batalla pocos había como él.

No obstante, las cosas se complicaron de nuevo, después de una serie de batallas para apaciguar el levante, pues Valencia estaba siendo sitiada, llegó el choque, Alfonso había conquistado la fortaleza de Aledo en Murcia, a lo que los reyes de Murcia, Granada y Sevilla pidieron ayuda al Califa almorávide Yusuf ibn Tashufin,por lo que  el cristiano solicitó la ayuda del Cid, pero este no se presentó, así que fue acusado de traidor y lo desterró confiscándole las posesiones castellanas.

De nuevo comenzó su andadura de mercenario, pero esta vez por propia cuenta, es decir, ahora las parias las cobraba él, dijéramos que era un señor sin tierras, se limitaba a dar seguridad.

Pero no se conformó con las tierras andalusíes, sino que también hizo una incursión en la zona de la Rioja, llegando a ser temido tanto por cristianos como por
musulmanes.

Pero la cosa cambió cuando conquistó Valencia, ahora se queda con esta ciudad, repeliendo una y otra vez a los almorávides, quedándose no solo con la joya del Turia  sino con su  taifa también  hasta su muerte.


















Consiguiendo ser soberano, sin llegar a ser rey de gran parte del Sharq al-ándalus, oriente andalusí.


Con lo único que puedo concluir, es que la historia es mejor que la leyenda, por lo menos para mí.

                                

Bibliografía:
ABC
Arte y guías
La aventura de la historia
La historia de la Iberia vieja
El camino del Cid




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