martes, 7 de abril de 2015

LA TRAICIÓN DE UN REY A SU PUEBLO



En las primeras décadas del siglo XIX, España sufre una de las mayores traiciones, Fernando VII, el monarca español, el hombre que debía defender ante todo y sobre todo a su país y a sus súbditos, los traiciona de la forma más vil que se pueda hacer.

En 1820 el General Rafael de Riego (imag. dch) se alza en Cabezas de San Juan, harto del despotismo de su monarca y su incapacidad para gobernar decentemente, además de haber abolido la Constitución de 1812, "La Pepa", donde las libertades e igualdades querían implantarse en un pueblo aplastado por la invasión napoleónica.

Este alzamiento llamado trienio liberal, produce una gran preocupación en varias partes de Europa donde las monarquías comenzaban  a tener ese sabor añejo que empezaban a escocer a muchos.

Rusia, Francia, Austria y Prusia, crean en 1822 la Santa Alianza para rescatar a Fernando VII y restaurar el antiguo régimen.



¿Tan querido era Fernando VII en Europa?


Era tan querido como un marrano en el matadero, solo por sus intereses; estas monarquías miraban con recelo las libertades que se propagaban en España, donde los derechos se estaban equilibrando a las obligaciones, donde la pérdida de poder absoluto era una evidencia clara, donde la razón se imponía al capricho de una persona, y eso no gustaba.

Llegados a este punto mediante esta Alianza crearon un ejército " Los Cien Mil Hijos de San Luis" que haría de la causa de Fernando VII  (imag. dch) una cruzada para acabar con los libertarios.


El 7 de Abril de 1823, este ejército cruzó los Pirineos por dos lugares, por el País Vasco y por Cataluña, llevando en sus filas mas de 95.000 hombres de los cuales 30.000 eran voluntarios españoles realistas; este ejército estaba al mando de Duque de Angulema  (imag. dch), teniendo como objetivo dominar toda España pacificando su liberalismo.

Se pasearon hasta Madrid, triunfaron en Cataluña, y tuvieron que llegar hasta Cádiz para cumplir con su objetivo.


¿Qué resistencia obtuvieron?

La verdad es que muy poca, el ejército español estaba muy dañado, recordemos que habían salido de la guerra de Independencia, las divisiones internas eran claras, y cuando no hay una idea fuerte que una a un pueblo, cada uno mira por sus propios intereses, todo esto unido, a la falta de un liderazgo fuerte que emocione a las masas para crear ese muro infranqueable contra el enemigo, el invasor tiene todas las de ganar.


Lo malo es que el enemigo este a tu lado, haciéndote ver que está defendiendo ese muro.

Pero Cádiz no era la fortaleza de antaño y aunque resistió bien, en ese mismo verano capítulo ante el ejército francés.

Los liberares hicieron un pacto, Fernando VII era entregado con vida, sí, el orden establecido en el Trienio Liberal seguía funcionando y el monarca se atenía a sus nuevas funciones dejando que las cortes gobernasen, y como no, haciendo borrón y cuenta nueva.

Todos aceptaron y el Monarca fue liberado.


¿Donde está la traición?


La traición está nada más salir de Cádiz, este se reúne con el Duque de Angulema e instaura el nuevo régimen haciendo una purga entre todos los liberales que quedaban.

Manteniendo a los "Cien Mil Hijos de San Luis" hasta 1828, cuando está asegurado que no hay ningún resquicio liberal.

Los españoles tuvieron que soportar a este monarca hasta 1833, cuando definitivamente se fue para no volver, es decir cuando murió.



Bibliografía:
Artehistoria
La Aventura de la Historia
Historia de Iberia Vieja


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