viernes, 6 de marzo de 2015

EL TRATADO DE ALCÁÇOVAS DECLARA QUE LAS CANARIAS PASAN A SER CASTELLANAS


En 1479 se llega a un punto en el que se firma un tratado entre las potencias de ese tiempo, Portugal y Castilla-Aragón. Y es que en esta época cualquier actuación, cualquier situación o movimiento era tomado como asunto de Estado y esto genera para los que nos gusta la historia un viaje por el tiempo lleno de aventuras e intrigas, y cuanto más leemos más nos gusta.

Un ejemplo es este tratado, EL TRATADO DE ALCAÇOVAS, pues no hacía tres años que creían haber zanjado el problema de la sucesión en los tronos, cuando se disponen a pelear en el mar. 

Había comenzado sin darse cuenta la aventura por descubrir el mundo, Europa se les quedaba pequeño y ya toda tenía dueño.

La península una puerta abierta al mar hacía que estos reinos buscaran otros territorios y por eso pusieron rumbo al sur buscando rutas que les llevaran a la India en busca de especias siendo los portugueses los pioneros en arrojarse a las costas africanas bajando hasta Guinea, pero había un problema, y es que los castellanos también querían y tenían tierras por esa zona. 

Entonces la cosa se equilibró siendo los portugueses dominadores de la mar y los castellanos de la tierra.

Así que el conflicto se generó entre las islas Canarias y las tierras de Guinea, como el cabo Bajador que los portugueses se habían apropiado y el Papa Calixto III confirmo otorgando la Orden de Cristo portuguesa toda autoridad eclesiástica en esas tierras.

Como los las monarquías de estas potencias crearon tasas sobre los productos que estos traian de esas tierras lejanas y que la mayoría era oro y esclavos, productos de alto valor, los que quisieran navegar por esas aguas para comerciar en esas tierras tenían que pedir permiso y pagar dichas tasas a las arcas del país que tuviera esa posesión.

Así que Isabel dio permiso a sus navíos de navegar y faenar en parte de las tierras africanas y Guinea que por derecho le pertenecían siendo una de ellas las Canarias, que fueron conquistadas para su abuelo por una expedición normanda, en busca de la orchilla, una planta originaría de estas islas que se utiliza para sacar el tinte purpura, habiendo pasado ya casi 80 años de la primera expedición de este calibre.

La batalla naval estaba servida, los barcos españoles y portugueses peleaban por si tenían o no los permisos para comerciar o incluso surcar los mares sin tener o tener que pagar dichas tasas.

Pero en estos conflictos se iban más maravedíes que los que recogían, y la confusión generada en las naves comerciales era tremenda pues nadie sabía a quien pagar y todos querían cobrar, así que la reina castellana se reúne con su tía Beatriz de Braganza infanta de Portugal, siendo en el castillo de Alcántara donde llegan a un acuerdo, que se aceleró cuando Juana "la Beltraneja" ingresó en un convento como acordaron.

¿En que consistió el tratado?

El tratado fue primero consensuado por los embajadores propuestos por ellos siendo ratificados en tres veces:

1º- Por Alfonso V y Juan II de Portugal.
2º- Por Isabel I de Castilla.
3º- Por Fernando II de Aragón el 6 de marzo de 1480, en Toledo.

Lo importante es que se puso en vigor desde el primer momento quedando el mundo y la situación de la siguiente manera:

1º- Se repartió las zonas de influencia en el Océano Atlántico:



Para Portugal:
  • Guinea
  • Las Islas de la Madera, Puerto Santo y Desierto
  • Las Islas Azores
  • Las Islas de las Flores y Cabo Verde.
  • Todas las Islas y tierras africanas que sean descubiertas excepto las islas Canarias.
Para Castilla:
  • Las Islas Canarias que estaban descubiertas y las que queden por descubrir.

2º- El destino de Juana "la Beltraneja" que o bien ingresaba en un convento o se casaba con el heredero de los católicos Juan de Aragón, si a el le complacía, todo esto con la renuncia de sus títulos nobiliarios.

3º- El matrimonio entre Alfonso de Portugal, heredero de la corona lusa, e Isabel, la primogénita castellana, junto con el reconocimiento de la conquista del reino de Fez por parte de los portugueses y el quinto de Guinea que era el impuesto de las mercancías que traían de esta tierra aunque atracasen las naves en territorio castellano o aragonés. Llamando esta parte Las Tercias de Moura.

Todo esto se puede resumir en que las canarias quedaban para los castellanos prohibiéndoles navegar al sur del Cabo Bojador que quedaba para los portugueses, ratificado, como no, por la Bula Aeterni Regis al año siguiente.


A  simple vista parece  que el tratado beneficiaba a los portugueses más que a los castellanos-aragoneses, pero pensemos que estos estaban centrados en la unificación de la península,  en sus territorios de la península Itálica y en los que estaban consiguiendo en tierras Helenas, la expansión de las españas como se llamarían mas tarde iba por otros lares.

¿Se cumplió el tratado?

Si y No, pues sabemos que quien lo sufrió fueron los navegantes como los originarios de aquellos lugares que ante las normas se vieron la necesidad de la piratería ya que los portugueses tenían orden de arrojar al mar a todo tripulante de barco que no fuera de esta nacionalidad.

Lo que obligó a los monarcas de Castilla y Aragón a recordar la prohibición.

Aunque este tratado se conoce menos fue predecesor del gran divisor del mundo que ahora conocemos, el Tratado de Tordesillas, donde de nuevo los mismos jugadores ante el tablero del Risk lanzaron una linea divisoria que dura hasta ahora, aunque solo haya quedado como posesión el idioma.   

Bibliografía: 
http://www.laguia2000.com/espana/tratado-de-alcacovas
http://blogs.ua.es/monarquiahispanicaportugal/2011/12/06/tratado-de-alcacovas/
http://www.laguia2000.com/espana/tratado-de-alcacovas
http://recursostic.educacion.es/kairos/web/temas/Mares/mares1_030101.html




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