jueves, 11 de junio de 2015

LOS SEFARDÍES REGRESAN 500 AÑOS DESPUÉS


Hoy se vuelve hacer historia, y podemos decir que con letras mayúsculas.
El Reino de España después de más de 500 años de decretar y ejecutar una expulsión de sus territorios a unos 200.000 judíos, quiere resarcirse de aquella nefasta decisión.

Viajemos en el tiempo para recordar lo que ocurrió.

Real Orden de Expulsión de los judíos sefardies
En 1492 después de tomar Granada, la península es toda cristiana teniendo como baluarte a sus monarcas Isabel y Fernando como reyes cátolicos. Claro esto exigía un cambio de parte de ellos con respecto a sus súbditos de otras religiones y parte de los asesores que tenían se encargaron de ello. El cardenal Cisneros  junto a Tomas de Torquemada, irónico, su abuela era judía conversa, fueron unos grandes instigadores para que el Reino de Castilla como el de Aragón fuera cristianos puros. Y no lo dudaron, para estos los judíos debían ser expulsados.


Esta comunidad, conocida como Sefardíes, se sintieron traicionados por su reina, habían apoyado económicamente a su monarca en las empresas dirigidas a la reconquista.
Los Sefardíes aunque judíos de ascendencia, se consideraban hispanos ante todo.

Según la tradición hebrea, los judíos se instalaron en Sefarad, como llaman a España, alrededor del 607 a E.C. (para algunos historiadores 587a E.C.) cuando Jerusalén fue destruida por Nabucodonosor II, rey del Imperio Babilónico, ya que el profeta Abdías 1:20 indica:

 Y en cuanto a los desterrados de este antemural, a los hijos de Israel pertenecerá lo que los cananeos [poseían] hasta Sarepta. Y los desterrados de Jerusalén, quienes estaban en Sefarad, tomarán posesión de las ciudades del Négueb.

Aunque tenemos que reconocer que no hay ninguna fuente que diga explícitamente que España sea esa tierra, ya que hay eruditos bíblicos que indican que pueden ser algunas ciudades ubicadas cerca de Babilonia o Siria. 


Esta comunidad podremos decir que es única en el mundo, identificándose así, Sefardíes; y es que aunque el pueblo Judío, Hebreo o Israelí, está repartido por todo el mundo, solo a estos se les conoce como Sefardíes, con una cultura, idioma, y añoranza por su tierra que otros no tienen.

Lo del idioma es interesante, pues es una mezcla del castellano medieval con expresiones hebreas, denominado ladino y que todavía ellos conservan.

En España hay lugares emblemáticos para esta comunidad, Toledo, Córdoba, Granada o Lucena, teniendo esta última sus orígenes en esta comunidad, sirvan como ejemplos simplemente.

Pues bien, estos descendientes siempre han estado orgullosos de su procedencia, intentando una vez tras otra su vuelta o por lo menos su reconocimiento. 

Pero debemos hacer mas justicia, que no se echen flores ahora por esta iniciativa, porque en 1924 el Dictador Miguel Primo de Rivera mediante una ley, otorgó tal beneficio a esta comunidad:

Ángel Sanz Briz
“(…) antiguos protegidos españoles o descendientes de éstos, y en general individuos pertenecientes a familias de origen español que en alguna ocasión han sido inscritas en Registros españoles y estos elementos hispanos, con sentimientos arraigados de amor a España, por desconocimiento de la ley y por otras causas ajenas a su voluntad de ser españoles, no han logrado obtener nuestra nacionalidad (…)”

Pero claro, la ley puede ser muy buena pero si no se pone en práctica es papel mojado, y en esto debemos elogiar a Ángel Sanz Briz, embajador de Hungría en 1944 cuando los nazis invadieron este país. 

Todos conocemos a Schindler, pues este Ángel Sanz hizo lo que pudo, como España era "neutral" se le permitió a los españoles salir del país, por lo que se las ingenió para salvar a más de 5.000 judíos de las garras alemanas mediante la aplicación de esta ley.


Expidió pasaportes para unas 2.000 familias sefardíes que demostraron su ascendencia española, comprando casas y haciéndolas delegaciones de la embajada, la numeración de los pasaportes las trucaron pues sólo obtuvo permiso para 200. 

El Gobierno Franquista no se opuso, pero tampoco podemos decir que echara una gran mano, solo que no se formara mucho ruido.

Este hombre Ángel Sanz se le conoce ahora como el "Ángel de Budapest". 



Su historia no es muy conocida pues hombres como Ángel hicieron mucho bien, pero quedaron en el olvido, como siempre. 


Su discreción fue algo que debemos ensalzar y sobre todo difundir, para que se conozca su historia.

Ahora se ha dado un paso más, y se habla de que esta posibilidad la tengan beréberes y moriscos.


Pero hasta que no vea a otro Ángel Sanz Briz, que ejecute la ley, no creeré que se lleve a cabo.

Aunque, tengamos confianza, la ley ya está.


Aquí os dejo la película protagonizada por Francis Lorenzo basada en estos hechos, "El Ángel de Budapest"


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