domingo, 10 de mayo de 2015

EL CASO ALMERÍA, UN GRAN ERROR SIN RECONOCER


En la España de la transición los errores se acumulan de tal manera que todavía colean y lo que les queda, primero por no resolver el asunto, segundo por el olvido y tercero por desgana.
Las tres excusas tienen sus razones, pero no justifican tal final, la resolución del Caso Almería.

Para entender como sucedió este acto criminal debemos ver la época en la que se llevó a cabo objetivamente. Estábamos en los años más sangrientos a causa de la banda terrorista ETA.

                       

En el año 1978 fueron asesinados 68 personas, en 1979 fueron 80 y en 1981 llegaron a 98; siendo la gran mayoría militares, y Guardia Civiles, que también son militares, aunque se les diferencia de los demás ejércitos por su labor policial y involucración con los asuntos civiles.



Estos que están siendo masacrados y por la nueva ley de Estado de Derecho ven atados sus pies y manos después de haber tenido la gran libertad de aplicar la "justicia" a su modo de ver sin consecuencias por sus excesos, los nervios, la rabia y la impotencia los tiene a flor de piel intentando buscar pruebas para poder seguir de la misma forma que antes.








Luego el gobierno civil que ahora es mas poderoso que los militares dan una de cal y otra de arena para no  alterar demasiado esa bestia que estaban apaciguando y pudieran entender que los ejércitos y al policía está para ayudar y proteger a sus conciudadanos, no para perseguirlos y oprimirlos.


Y por último, hace ya tanto tiempo que porque remover algo que ya está olvidado para la mayoría cuando hay asuntos que hay que resolver primero.

Eso ha ocurrido con este suceso, "El Caso Almería"



                                                                     RECORDÉMOSLO 

El día 7 de mayo en Madrid se produce otro atentado de ETA, es herido gravemente el general
Valenzuela mediante una bomba lanzada desde una moto al coche que viajaba, aunque murieron sus
tres acompañantes.



Como es normal se empieza con un despliegue policial para encontrar a los terroristas.

Tres compañeros de trabajo ese mismo dia salen de viaje desde Santander hacia Almería, concretamente a Pechina, localidad natal de uno de ellos para asistir a la comunión del hermano pequeño. Estos eran:

Juan Mañas de 24 años y natural de Pechina (Almería), que se había trasladado a trabajar a Santander.

Luis Cobo de 29 años y natural de Santander.

Luis Montero de 33 años y natural de Puente de San Esteban (Salamanca), que al igual que Juan se había trasladado a Santander por trabajo.

Cuando estos llegan esa noche en a Madrid su Seat 127 se avería y no pueden seguir en coche por lo que deciden ir en tren, en este medio son informados que en Manzanares pueden alquilar un coche en  Viajes Dian, así que deciden pasar por allí para hacer la operación y lo consiguen, alquilan un Ford Fiesta verde con matrícula CR-1625-D. De nuevo comienza su aventura para llegar a su destino.











Pero sin saberlo, los mismos que le informaron y fueron tan amables en la ayuda para conseguir el cohete alquiler, serían los que al confundirlos con los verdaderos terroristas, llaman a la Guardia Civil y les explican lo sucedido ampliando la información a la carretera que iban a tomar, la de Granada Almería porque su destino es llegar a Pechina. Claro como Viajes Dian tiene nombres y DNI saben perfectamente quienes son.

Juan y los dos Luis, llegan sin ningún contratiempo a la casa familiar el 8 por la noche, y deciden je al día siguiente lo pasarían viajando por la provincia para enseñarle su tierra. Y eso es lo que hacen.

El día 9 de Mayo se dirigen a Roquetas de Mar y después de salir de la tienda de Suvenir Renate son arrestados a puntaa de pistola, siendo llevados a al Cuartel de la Guardia Civil.
Fueron trasladados a Madrid y en un intento de fuga  fueron tiroteados despeñándose  por una curva incendiándose el coche muriendo calcinados.

¿Realmente fue así?

Hasta que fueron detenidos, SÍ, y que fueron encontrados dentro de su coche calcinados también, pero la versión del Teniente Coronel Castillo Quero y sus hombres, NO.


Pues no fueron llevados al Cuartel de la Guardia Civil de Roquetas, fueron a uno que había abandonado en Casas Fuertes para interrogarlos, ya que allí se podía torturar sin ser vistos, pues debemos recordar que ya por ese tiempo se denunciaba las practicas abusivas policiales que habían aprendido del régimen franquista. Además el Teniente Coronel Victoriano Guillén que había sido apartado del caso dice lo siguiente:



«La dirección General de la Guardia Civil mandó un radio (nombre que se daba en la Guardia Civil a los fax o télex) diciendo que eran etarras y que habían atentado contra el general Valenzuela. Castillo Quero, que era un enfermo mental, un imbécil poseído y que, además, presumía de su amistad con el Rey, vio allí la ocasión de hacer un servicio y hacer méritos, colgarse medallas».

¿Cómo se dieron cuenta de que no habían sido ellos?
Se dieron cuenta, ¡NO se dieron cuenta!, pues los asesinos fueron:
José María Bericiartúa Echave y José León Mazusta,
Lo que pasó es que los mataron después de torturarlos, a cada uno por separado, según la carta anónima de un Guardia Civil, enviada a la familia Mañas dos años después de este suceso; así que decidieron hacer un montaje de muy padre y Señor mío.
Decidieron llevárselos a Madrid pues no estaban seguros de que fueran ellos, pues las noticias que llegaban eran confusas, y que se quemaran los cuerpos después de descargarles varios cargadores con las metralletas.
Eso fue lo que ocurrió.


El juicio fue, algo siniestro, los defensores de las víctimas tuvieron dificultades en extremo, incluso bombas lapa en sus vehículos, amenazas de palizas y por supuesto obstrucción en su trabajo.
Todo de parte de las autoridades, ya que eran desmontadas por estos las versiones oficiales.
Ejemplos:
Encontraron que los cuerpos fueron mutilados para poder meterlos en el coche.

Fueron acribillados después de muertos.

Fueron torturados y asesinados por un tiro en la cabeza.

Hubo pescadores que se acercaron allí para sofocar el fuego y la Guardia Civil no les dejó, es mas fueron echados de lugar del crimen.

La gracia es que el equipo de Gobierno utilizó este caso para acosar al gobierno de Adolfo Suárezque hizo que Juan José Rosón, Ministro de Interior, diera explicaciones de lo sucedido, pero este en vez de acláralo lo lió mas, aunque sus explicaciones se dieron por buenas, pues dijo que había sido un grave error informando de como encontraron los cadaveres sin mas resolución de aclarar el caso.




Tres años después del asesinato de su hijo y de que el Tribunal Supremo confirmara la sentencia de 24 años de cárcel contra el teniente coronel Castillo Quero, 15 para el teniente Gómez Torres y 12 para el guardia Fernández Llamas.

Lo aberrante es que estos asesinos siguieron cobrando su sueldo integró y fueron indemnizados con una alta suma para llevar una vida decente después de ser expulsados de la Guardia Civil. Además de cumplir su pena en carteles militares en vez de Ordinarias. 

Castillo Quero salió en 1991 y murió en 1994 en su Córdoba natal.

Os dejo aquí la película de este suceso que también fue polémica en ese tiempo, siendo incendiado el Cine Regio de Granada cuando iba ser estrenada el 11 de Febrero de 1984. Otros fines viendo las consecuencias del cine granadino quitaron la película de sus carteleras.


Todavia siguen sin ser reconocidas como víctimas del terrorismo. 
Una pena, una gran pena.


                                               


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