lunes, 29 de agosto de 2016

EL CANAL DE SUEZ O ¿EL CANAL DE LOS FARAONES?


En la actualidad estamos tan acostumbrados a ver megaconstrucciones que no nos sorprenden en absoluto, y si nos llaman la atención es por la novedad pero desaparecen de nuestra mente rápidamente.

Lo mismo es porque creemos que estamos capacitados para hacer lo que nos propongamos gracias a la tecnología que hemos sido capaces de desarrollar, y que no solo alivia el trabajo si no que reduce el tiempo de ejecución, o posiblemente porque no hay ya nada que nos sorprenda, por ejemplo, ¿quién se acuerda del puente de cristal más largo del mundo recientemente inaugurado en China?

Debemos decir que hay construcciones que se hicieron en un tiempo para el bien de la humanidad ya que el comercio, actividad que mueve el mundo, fuera más rápida segura y menos costosa.

Hablamos del Canal de Suez  o el Canal de Panamá (imagen dch).

Obras de bastante envergadura que empequeñecieron al planeta pudiendo llegar de un confín a otro, sin tener que atravesarlo entero bien vía marítima o por las rutas terrestres conocidas desde de siempre teniendo que soportar los peligros que esto conllevaba, exceso de tiempo, peligrosidad o perdida de mercancías como el no poder mercadear con otras por ser perecederas.

El Canal de Suez se inició el 25 de Abril de 1859 y duró su construcción diez años con un coste económico de entre 200.000 a 300.000 francos de la época, ya que fue el francés Fernando de Lesseps (imagen de abajo dch) el que consiguió la concesión de obras y explotación del canal por parte del gobierno británico y egipcio, así como de 125.000 egipcios que dejaron su vida en esa gran grieta que hicieron en suelo africano para unir el Mar Mediterráneo y el Mar Rojo.

Pero esta obra de ingeniería no fue una iluminación de la industrialización del mundo contemporáneo.

Fue solo la culminación de obras y sueños de reyes, emperadores, arquitectos como de todo mercader que tuviera que transportar sus mercancías a Asía y volver con otras a Europa o África, lo más rápidos y seguros.

Y es que hacia 2000 años antes de la era cristiana ya hay constancia de que los faraones ya pensaban en esa posibilidad, pues Estrabón cuenta que Senwosret I hizo el primer intento.

El poder llevar las mercancías por agua hasta el Mar Rojo aliviaría muchos contratiempos, por el eso el faraón Neko II (610-595 a.E.C.) lo hizo realidad cuando construyo un canal desde el río Nilo.

Concrétamente desde el ramal de Pelusia llegando hasta los lagos Amargos, para continuar por la vía fluvial que comunicaba esta masa de agua con el Mar Rojo y así poder llegar a la India o la parte oriental de África, sin tener que cruzar países enemigos.

Esta vía tuvo mas de una remodelación por culpa de los abandonos sufridos a lo largo de la historia por distintos motivos, bien por temor a la invasión de los enemigos o porque las mercancías interesaban que entraran por otro lugar, etc. 

Personajes como Dario I (552-486 a E.C.) lo rehabilitó y todavía son visibles sus obras a lo largo del Wadi Tumilat, como luego Ptolomeo II Filadelfio (285-486 a.E.C) lo prolongó hasta el mismo Mar Rojo. El Emperador hispano Trajano lo limpió y mantuvo en funcionamiento durante su mandato  y al final el Califa Amr Ibn al-As no solo lo puso en funcionamiento sino que abrió otra vía, esta vez desde el mismo El Cairo, pero al-Mansur en el 767 E.C. lo cerró porque era utilizado por sus enemigos.

El mundo siguió con su vida y aunque siempre estuvo en la mente, no se hizo nada hasta que Napoleón en su campaña africana decidió hacer uno nuevo, ya no se trataba de reutilizar o ampliar los existentes.

Pero Charles Le Pere se equivocó en los cálculos y convenció al emperador francés de que el mar Rojo se elevaba unos 9 metros por encima del Mediterráneo y eso sería desastroso. Este error se venía acumulando de los cálculos faraónicos del gran Ramses II que también interrumpió sus trabajos por este mismo fallo matemático.

A lo que llegamos a la historia del principio, cuando Lesseps adquiere el proyecto busca la mejor ruta olvidando las primitivas y traza la linea desde Puerto Said pasa por Ismailia llegando a Suez. Tendría un calado de casi 10 metros, una anchura de 50 metros superficialmente y de 22 metros en la profundidad con una largura de 163 kilómetros. 

Y aunque lleva operando casi ininterumpidamente siempre ha sido causa de conflictos de intereses ya que su capacidad se ha ido ampliándose hasta llegar a un calado de 22,5 metros y una anchura de 280 a 345 metros lo cual indica que la cantidad de toneladas que cruzan esta grieta africana llega a las 240.000, siendo petroleo mercancía vip,  por eso en 1956 fue bloqueado por Abdel Nasser al querer nacionalizarlo y obtener la negativa de EEUU y Reino Unido. 

Este bloqueo duró apenas un año, no obstante las hostilidades en esa zona del mundo estaban en efervescencia y en la Guerra de los Seis días en la cual Israel arrebato a Egipto la península del Sinaí se bloqueó el canal con unos barcos hundidos hasta que en 1975 se reabrió de nuevo hasta ahora.

Una obra con una historia fascinante que tuvo varios nombres como Canal de los Faraones, Río de Trajano y Canal de Suez, pero con la misma finalidad, dominar el comercio mundial.

Bibliografía:
http://www.arqhys.com/construccion/canal-faraones.html
http://geohistoria-apuntes.blogspot.com.es/2013/11/el-canal-de-suez-el-sueno-de-un-faraon.html
http://historiaybiografias.com/suez/
http://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/07/150724_economia_egipto_nuevo_canal_suez_ms
http://fluidos.eia.edu.co/hidraulica/articuloses/historia/suez/suez.html

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