viernes, 6 de febrero de 2015

LAS PRIMERAS VÍCTIMAS DE LA INQUISICIÓN ESPAÑOLA


En un clima de guerra donde las conquistas territoriales hacen que las diferencias entre culturas se agudicen, los vencedores imponen sus leyes sobre los vencidos además de obligarles a ser iguales a ellos. Entonces en estas circunstancias florecen los radicalismos que exageran e incluso inventan historias que la plebe cree por su ignorancia, porque quiere creerlo o porque le interesa creerlo, ya que la autoridad que erige los argumentos no se pone en duda.

En ese conglomerado de situaciones se encontraba lo que hoy conocemos como España, llamándose Reino de Castilla, Aragón y Granada, donde las tres culturas convivían a duras penas. Mientras unos se culpaban a otros de tremendos horrores violentos los judíos eran la carne de cañón de los tres.

Por eso cuando el Papa Sixto IV emite la Bula donde autoriza a Castilla tener el tribunal eclesiástico de la Santa Inquisición en 1478, los inquisidores nombrados Alonso de Hojeda, Pedro Mendoza, Miguel Morillo y Juan de San Martín, se ponen manos a la obra para redactar las reglas por las cuales se rige este tribunal comenzando la persecución de aquellos conversos que siguen practicando su antigua religión.

Los  más perseguidos, como hemos dicho, son los judíos porque son a los que más inquina les tienen por proceder al pueblo que asesinó a Jesucristo; los musulmanes son más difíciles de identificar en sus prácticas y posiblemente los que más se convierten al catolicismo.

Por eso la andanzas de este estamento comienza cuando Miguel Morillo y Juan San Martín llegan a la ciudad Hispalense en Septiembre de 1480 para comenzar la investigación contra unos judeizantes, es decir, conversos que siguen el judaísmo, señalando como el cabecilla a Diego de Susán; junto a este fueron detenidos Pedro Fernández de Venedera, Juan Fernández de Albolasya alias "el perfumado", Manuel Saulí, Bartolomé Torralba y los hermanos Adalde y Cristobal López Monvadura.

La acusación fue que estaban preparando una revuelta contra las autoridades sevillanas y practicar el judaísmo siendo detenidos torturados y sentenciados por este tribunal a morir en la hoguera por el método de los cuatro profetas.

¿Que son los "cuatros profetas"?

Eran cuatro estatuas (imagen dch) de yeso huecas donde se introducían a los reos de muerte por la Inquisición para que murieran a fuego lento, es decir, la hoguera calentaba la estatua de tal forma que esta hacía de horno y los sentenciados morían literalmente cocidos y quemados.

El lugar elegido para este bautismo de sangre fue el Castillo de San Jorge (imagen de abajo) donde tenía la sede el tribunal inquisitorial para el juicio siendo el descampado de La Tablada donde se erigieron las infames imágenes que sirvieron de máquina ejecutora.

Estos primeros ajusticiamientos no eran muy seguidos, pero lamentablemente se convertirían en algo público que nadie se perdería.

Así que podemos concluir que el primer auto de fe en España se produjo el 6 de Febrero de 1481 en Sevilla, llegando a un total de 5.000 personas y 20.000 reconciliadas entre los años 1481 y 1524.


¡UNA MASACRE! Pero recordar que la inquisición no desapareció en España hasta 1834.

Bibliografía:
https://es.wikipedia.org/wiki/Inquisici%C3%B3n_espa%C3%B1ola
http://www.mayores.uji.es/datos/2011/apuntes/fin_ciclo_2012/inquisicion.pdf
https://bibliaytradicion.wordpress.com/inquisicion/el-numero-de-victimas-de-la-inquisicion-espanola/
http://www.arteguias.com/inquisicionespanola.htm
http://www.almendron.com/artehistoria/wp-content/uploads/inquisicion.pdf





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