viernes, 2 de septiembre de 2016

LA DIVISIÓN DEL NORTE, LOS ESPAÑOLES QUE LUCHARON AL SERVICIO DE NAPOLEÓN


Por todos es conocida "La División Azul", el cuerpo de voluntarios que Franco reunió para ponerlas al servicio de la Wehrmacht y poder tener un reconocimiento cuando las potencias del Eje ganaran la contienda así como poder obtener los territorios y beneficios que una vez exigió y Hitler le negó esas prevendas.

Mucho tiempo antes ocurrió algo parecido en distintas condiciones, con las mismas obligaciones y consecuencias.

Nos referimos a la División del Norte, unos soldados reclutados por Carlos IV para ayudar a Napoleón a ocupar Dinamarca evitando que estos se unieran a los suecos (aliados de los británicos) y frenar a los ingleses en sus desembarcos.

Lo que ocurre es que estos soldados no fueron voluntarios sino la respuesta al tratado de San Idelfonso (1796), el cual consistía en reaccionar apoyando al país atacado por los británicos enviando una flota de 15 navíos, seis fragatas y cuatro corbetas junto la tropa de 18.000 infantes y 6.000 soldados de caballería además de la dotación de artillería necesaria para cubrir a estos efectivos.

Esto sucede cuando Napoleón en 1807 vuelve a solicitar más efectivos, unos 3.000 caballos y Carlos IV responde muy generosamente, 14.000 hombres bajo las ordenes del Marqués de la Romana. (imagen dch)
Los regimientos fueron los  siguientes:

Regimiento de Línea de Zamora.
Regimiento de Línea de Guadalajara.
Regimiento de Infantería Ligera de voluntarios de Cataluña.
Regimiento  de Cazadores de Villaviciosa.

Regimiento de Infantería  ligera de Asturias.
Regimiento de Infantería ligera de voluntarios de Barcelona.
Regimiento de los Dragones de Almansa.

Estos fueron por separado estando el primer grupo bajo las ordenes del General Kindenlán vestidos de verde y blanco. (imagen izq)

Después de varios meses en Agosto la División estaba completa y bajo las ordenes del futuro Rey Carlos XIV de Suecia en Hannover para dirigirse a su objetivo.

Las tropas españolas en 1808 se dirigen a la región de Fiona para establecerse allí y toman varias posiciones. En ese momento sin saberlo daría la situación un vuelco para los españoles que luchaban por ese francés que pretendía dominar el mundo.

Sucede que cuando vuelven de España el Teniente Coronel Luis Moreno y al Capitán José Agustín del Llano las noticias que traen son claras pero muy confusas, resulta que los franceses han invadido España y fusilan a los que se interponen en su camino y objetivos dentro de la península, como ha sucedido en Madrid el 2 de Mayo,

Entre los soldados se cunde las noticias y el Mariscal Bernadotte (imagen dch) quiere poner orden porque lo que más temen comienza a germinar en la tropa española, y es una división y repugnancia en defender a al rey impuesto, José Bonaparte y su hermano que está invadiendo su país.

Por eso Bernadotte impone el juramento de fidelidad al Marqués de Romana de sus tropas (imagen dch), solo las de Kindelán no ofrecen oposición pero las demás buscaban la forma de abandonar las posiciones y viajar hasta España para luchar ahora, contra quienes ayudaban.

Y es que el general Castaños había hecho gestiones con el gobierno inglés desde Gibraltar para repatriar a aquellas tropas y consiguió tal objetivo cuando los regimientos que no estaban al mando de Kindenlán desembarcaron en Santander para luchar como eran, españoles y a favor de España.

Kindenlán se mantuvo leal a Napoleón denunciando a sus compatriotas y poniendo sus tropas de nuevo al servicio de los franceses creando el Regimiento José Bonaparte y obteniendo así la libertad sí juran la fidelidad a su nuevo rey, esta condición se da porque los soldados fueron confinados en varios campos de concentración.  4.155 Hombres conformaban tal regimiento siendo enviados a la campaña de Rusia cuando el Zar Alejandro I y Napoleón rompen su alianza al conquistar los rusos Constantinopla echando del país al ejercito galo.

Esta campaña como todas las que se han lanzado contra esta nación terminó en un gran fracaso, tal fue que la Grand Armeé nunca se repuso de esta trágica empresa.

El Regimiento José Bonaparte fue carne de cañón ya que cuando entraron en la Moscú desolada, abandonada e incendiada, solo quedaban 300 por los combates de los 1º y 4º batallones, el clima y el avance por aquellos caminos. En Moscú se le encomendó responder a las escaramuzas que se presentarían en forma de guerrillas.

Cuando acabó la aventura moscovita los 160 españoles que quedaron fueron reagrupados con los otros batallones  llegando a formar unos 800 que reorganizó en 2 batallones destinados a Magdeburgo y el otro a luchar con la 2º División del VI Cuerpo del Ejército del Mariscal Marmont en Lutzen, Bautzen y Meissen.

Parecía que la pesadilla nunca terminaría, siempre defendiendo a un pueblo que no era el suyo hasta que en 1813 Napoleón disuelve los regimientos extranjeros y con lo que queda forman una unidad de zapadores hasta que en 1814 pueden volver a España.

Al final como siempre las ideas las pagan quienes nos la toman.

Bibliografía:
Historia de Iberia Vieja nº 131- LA DIVISIÓN AZUL DE NAPOLEÓN
http://quevuelenaltolosdados.blogspot.com.es/2016/08/la-expedicion-espanola-dinamarca-de-1807.html
http://www.tiempodehoy.com/cultura/historia/los-espanoles-invaden-rusia
http://observatorio.cisde.es/archivo/10575/

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